Farol – Proyecto

PROYECTO “EL FAROL”

Nombre del Proyecto “EL FAROL” – NIÑOS EN SITUACIÓN DE CALLE
Domicilio (ver notas debajo de la tabla) Charrúa 2190 (Casacha) *Blanes 879-  **A.Grande 1415
Teléfono 40100566-4035051              4126776
Localidad Montevideo
Ciudad Montevideo
Departamento Montevideo
Zona de enclave Ciudad Vieja, Centro, Cordón
Vías de acceso Contacto en calle
Medios de locomoción  
Responsable de la gestión del proyecto: NombreDomicilioTeléfono POR INAU División Protección Integral Tiempo Parcial- Programa Calle: Directora: Marina Cal 099686147
Responsable de la gestión del proyecto: NombreDomicilioTeléfono POR VIDA Y EDUCACION: Coordinador:Álvaro OliveiraChile 72. Santa Lucía. Canelones.

094761021

Notas:

  • * El local del Centro de Referencia Casacha es utilizado a contra horario del funcionamiento del Centro para actividades de atención directa, de reunión de equipo semanal, coordinaciones y lugar de supervisión y actividades especiales del equipo. La documentación referida a carpeta de los niños, documentos elaborados por el equipo se ubican en dicho centro, así como el libro de firmas de los funcionarios del Instituto.
  • ** En el local de Blanes 879 se realizan actividades con la maestra de Vida y Educación, reuniones de equipo de trabajo una al mes, también se ubican los documentos elaborados por el equipo y registro de horario del personal de Vida y Educación, así como la documentación contable.                

 

4-  MODALIDAD A CONVENIR

                         

4.1  Atención en tiempo parcial

 

Días y horarios de atención

 

El proyecto trabaja todos los días de la semana en diferentes modalidades: recorridas, procesos, actividades recreativas, acompañamientos en diferentes centros por donde transitan los niños y adolescentes, intervenciones urbanas, coordinaciones, etc.

El horario es preponderantemente de 18 hs. a. 23 mínimo, variando  de acuerdo a la actividad o requerimiento de situaciones que ameriten un cambio. Se toma como horario base del Proyecto pero esta practica exige una alta movilidad y corrimiento de los horarios (agendas móviles) de acuerdo al lugar que tiene el niño y adolescente en la propuesta.

                         

 

5-  PERFIL DE ATENCION

 

Se define según el Reglamento General de convenios, Capítulo IV, Artículo 22.

Observaciones:

Otros:

 

 

6-  FUNDAMENTACIÓN DEL PROYECTO

 

 

La presente fundamentación integra parcialmente documentos elaborados por el mismo equipo de “El Farol” Niños en situación de calle (11/2005), “Supervisión pedagógica” con Fernando Miranda(2/2006), Reflexiones sobre la metodología del Proyecto (2/2007). “Articulaciones  Institucionales” (5/2007). Los mismos entre otros son parte de la producción que el equipo en su modalidad de cogestión ha construido colectivamente a partir de la práctica. ( Esta documentación se ubica en el local de Casacha Charrúa 2190  en un bibliorato rotulado Proyecto “El Farol Documentos elaborados por el equipo”).

 

 

a) EN EL MARCO DE LOS DERECHOS DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.

 

El proyecto “EL Farol” inserto en la División de Protección Integral de Tiempo Parcial –Programa Calle y cogestionado con la Asociación Civil Vida y Educación,  trabaja en el marco de la Convención de los Derechos de niños/ as y adolescentes, promoviendo y enfatizando en especial los derechos a la  salud, la familia, la educación, la participación y la prevención de situaciones de mayor riesgo para la integridad de los mismos.

 

Se propenderá al protagonismo de los actores en todas las fases del proceso, desde los primeros contactos individuales hasta el acuerdo de egreso del niño, niña o adolescente, pasando por las fases de identificación de las áreas a trabajar, su priorización, la elaboración de los proyectos educativos singularizados, el establecimiento de las actividades a realizar, la ejecución de lo planeado  y su evaluación.

 

En tanto proyecto está orientado a sujetos que por su condición de niño/ a y adolescente y sus circunstancias de vida excepcionales, ejercen y exigen sus derechos de forma particular. Prima en la perspectiva de tarea, los principios de Protección integral : Supervivencia y desarrollo, el interés superior del niño, no descriminación y participación,  en la búsqueda de la vigencia plena y efectiva de sus derechos.

 

 

b) BASADO EN EL RESPETO AL VALOR DE LA PERSONA DE CADA NIÑO

 

Se parte entonces, del  reconocimiento y el respeto por el niño en tanto sujeto de derecho, con capacidades, necesidades, formas de ver y estar en el mundo.

 

Los contenidos pedagógicos que se trasmiten a los adolescentes que participan del proyecto se encuadran en  el marco de los objetivos del proyecto y son encauzados a través de la implementación de procesos educativos organizados en áreas educativas que pretenden la transformación de las condiciones de vida de los niños y adolescentes atendidos  con su consecuente modificación de subjetividad.

 

c) LA CALLE COMO UN ESCENARIO DE LA ACCION EDUCATIVA

 

Sin embargo, para este proyecto la calle aparece como una zona de intervención, como un escenario de la actuación educativa, más que como un contenido a trabajar o  a aprender. El contexto interviene como espacio delimitador de contenidos porque hace a las condiciones de vida de los sujetos con los que se trabaja, marcando, así, una necesaria priorización educativa en términos de reducciones de riesgo; seguridad personal;  relaciones sociales; y acceso cultural.

 

 

 

d) LA CONSTRUCCION DE LAS REDES SOCIALES

 

De acuerdo con esto buscamos como punto de partida, el uso adecuado de los recursos sociales que existen a disposición del niño o adolescente, teniendo en cuenta sus necesidades y posibilidades, y a la calidad misma de estos.

 

Al mismo tiempo, cualquier acción educativa en este ámbito debe rodearse de la posibilidad de realizar determinadas rupturas con formas identitarias naturalizadas en calle (por ejemplo la condición de “pibe chorro”), como formas asociadas a la imposibilidad de proyección personal que trascienda las condiciones de lo inmediato y lo urgente. Se busca  ir construyendo con estos sujetos educativos, una red social familiar, comunitaria, institucional que los proteja y promueva y genere “puentes de retorno”.

 

Es así que los procesos abren para los educadores (habitualmente trabajando en pareja), actividades de atención directa en múltiples escenarios:  trabajo en calle, trabajo en locales de referencia del Programa, trabajo en el espacio de acogimiento nocturno, trabajo en los sitios de residencia de las familias,  trabajo dentro de Hogares, Centros del  Instituto.

 

El proyecto debe articular los recursos sociales existentes, de manera de generar una cierta estructura que soporte los procesos posibles con los sujetos con los que se trabaja. Esta articulación  de recursos es parte de las tareas no educativas de los educadores, es decir, de aquellas que generan posibilidades que rodean la acción educativa en sí para que ésta se produzca.

 

Los educadores están convocados en esta tarea, no para solucionar los problemas estructurales, sino para facilitar a estos adolescentes nuevos procesos de creación de vínculos y lugares sociales. Nuestra acción educativa debe provocar la emergencia de nuevos intereses y conectarlos con posibles formas de realización, que sean aceptadas socialmente.

 

e) CON DIFERENTES AREAS DE CONTENIDOS EDUCATIVOS

 

a)    Área de derechos y responsabilidades; conociendo y tomando conciencia de posibilidades personales y alcances de niveles de protección y acceso a servicios sociales de cualquier tipo; así como de consecuencias y obligaciones que puedan derivar de decisiones personales.

b)    Área de relaciones personales y formas sociales de vínculo; incorporando modalidades aceptadas de relaciones sociales y generando capacidades individuales y colectivas en términos de generación de modos de diálogo, aceptación, demanda, intercambio, etc.

c)    Área de salud; conociendo condiciones de protección personal, causas y prevención de riesgos y enfermedades; al tiempo que  valorando lo corporal en la toma de decisiones personales con mayores niveles de libertad y autonomía.

d)    Área de bienes culturales; accediendo a diversas manifestaciones simbólicas de la producción cultural de la sociedad a través de espacios y medios en que aquellas se producen, circulan y generan modalidades de acceso social personal y colectivo.

e)    Área espacio / temporal; conociendo las condiciones de ubicación espacio / temporal; las formas de ordenación; procedimentales; secuenciales; organizativas; y de cualquier otro tipo que implique procesos de  desarrollo similar aplicado a actividades personales y/o colectivas.

 

En cuanto a los contenidos recordamos a Violeta Núñez, quien dice: “Nuestra función es presentarles aquellos bienes culturales de los que aún no disponen, no decidir si les corresponde o no, si son aptos o no, si lo merecen o no…. Ellos ya decidirán sobre que les conviene. Nuestra tarea es crucial: garantizar que puedan acceder a lo que les pertenece”[1].

 

f) CON UNA METODOLOGIA ORGANIZADA EN FUNCION DE DESARROLLO DE PROCESOS EDUCATIVOS  CON PROPUESTAS INDIVIDUALIZADAS

 

Se entiende por proceso educativo, el recorrido de un trayecto que reconozca un punto de partida, y  pretenda llegar a un otro. Que tiene por lo tanto implícita la dimensión de tiempos y de medios para recorrerlo.

El punto de partida que tenemos es el “momento del hoy” de estos adolescentes: dónde se encuentran, en qué condiciones están, en este caso situación de calle extrema. Se  busca entonces  recorrer juntos un trayecto que nos lleve a otra situación deseada. Este “punto de llegada” incluye a la vez un lugar (y estado de ser), pudiendo constituirse en su familia, un hogar, una propuesta comunitaria. Frente a una situación que queremos de alguna manera modificar y el recorrido no es lineal, hay idas y venidas, no es una línea recta, se deben hacer algunos movimientos que nos van a permitir llegar a la situación “futura”.

 

Para esto trabajamos: para generar un proyecto de vida que les sea propio. Entendiendo por proyecto de vida, un conjunto de actividades, Ideas, intereses, metas que proyectan, para su vida.

 

Los procesos educativos emprendidos con este conjunto de adolescentes,  requieren el diseño de una propuesta individualizada. La misma se centra, más allá de las regularidades que presenta el perfil atendido, en las características y circunstancias cada situación  particular. Comienza a proyectarse entonces un trazo  “a medida” de  cada adolescente, que pretende suprimir el abismal alejamiento del ejercicio de derechos fundamentales que  presentan.

 

En tal sentido cada derecho vulnerado pretende tornarse un curso de acción. En todos los casos se intenta un acercamiento y revinculación a las familias,  un abordaje de aspectos vinculados a la salud física y mental y la búsqueda de un lugar de convivencia sustentable.

 

f)     TOMANDO EN CUENTA LA GRUPALIDAD

 

No obstante en una amplia mayoría de los casos el niño no está sólo. Vivencia la banda -la grupalidad- entre otras cosas como una forma de sobrevivencia.  Grupalidad[2] organizada con la que operan frente a diversos interlocutores que les resultan hostiles  y persecutorios Lo dicho abarca tanto a la acción de particulares como de instituciones. Dentro de los primeros, por ejemplo, encontramos a vecinos cuya modalidad de acercamiento o cuya simple mirada pueden resultar amenazante para estos niños y adolescentes. En cuanto a las aproximaciones institucionales tradicionales, es muy frecuente que generen espontáneamente reacciones de rechazo, temor o desconfianza.

 

Esta forma organizativa de la vida de estos niños, ofrece algún tipo de respuesta a las vicisitudes que plantea la existencia cotidiana en sus contextos actuales. Fundamentalmente a la necesidad de buscar iguales con los que identificarse y protegerse mutuamente, a los que percibir en la misma situación que se vive, cuando se está a la deriva en un mundo visto como ajeno y  en gran medida denegado.

 

No obstante, estas formas de organización y comunicación, que presentan un componente sustantivo de agresividad, al tiempo que permiten la supervivencia en lo inmediato, colaboran indudablemente con la construcción de un  fuerte estigma hacia estos niños;  estigma que se encuentra en la base de las percepciones y acciones discriminatorias y también crecientemente violentas hacia ellos. Además, cabe destacar que esta grupalidad circunstancial que en cierta medida identifica y protege, genera a la vez mecanismos de conservación de sí misma, operando muchas veces como obstáculo en la construcción de proyectos de salida individuales con alguno de sus integrantes.

 

Esta realidad ha enfrentado al equipo a pensar y reflexionar sobre la tarea educativa, sobre diferentes estrategias para acercarnos, conocer, intervenir en la vida de los niños con los que trabajamos. Generando  dudas, certezas y  desafíos permanentes para lograr trabajar en la incertidumbre y en una permanente adaptación al medio, a la situación en la que se encuentran.

 

g) LA BÚSQUEDA, CREACION Y UTILIZACION DE ESTRATEGIAS Y HERRAMIENTAS EDUCATIVAS DIVERSAS: LA PALABRA, EL ENCUENTRO, LA ACTIVIDAD LÚDICA, EL VÍNCULO

 

Las áreas educativas presentadas requieren rigurosidad a la hora de planificar,  buscar-crear-utilizar estrategias y herramientas diversas. Algunas  herramientas son utilizadas regularmente en todos los procesos y otras seleccionadas con carácter singularizado, en tanto trabajamos con sujetos particulares.

 

El uso de la palabra como herramienta fundamental. “Los hombres se hacen en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión”[3], si lo concebimos de esta manera, entonces decimos que a través de la palabra podemos saber que piensan, desde que lugar se posicionan, nos permite fortalecer los vínculos con los adolescentes, les permite a ellos decir, hacerse escuchar y fundar desde ahí la construcción de un proceso educativo de cambio.

 

Sin embargo los educadores han cuestionado la efectividad de la palabra como instrumento único si no se prevé la articulación con otros recursos pedagógicos. En el lenguaje de estos adolescentes aparece con insistencia la percepción  y el lugar que le dan a la palabra –el diálogo- que impulsan los educadores “el ´Atomice´, los educadores atomizan”. Hacen referencia a una especie de “machaque pedagógico” a través del diálogo.  Continúa valorándose el  dar un nuevo significado a la palabra junto a  estos jóvenes sustentándola en la confianza, en el compromiso con lo que hacemos y el para que lo hacemos. Lo que pretende valorarse es la pertinencia de la omnipresencia y supremacía de “la palabra” como técnica, no extremar ni banalizar su uso darle lugar a otras herramientas que la complementen y apuntalen.

 

Aparece como instrumento a revitalizar la actitud lúdica en el encuentro y el juego en sí mismo,  como una estrategia pedagógica que nos posibilita acercarnos de otra manera, acompañar, fortalecer el vinculo, es ese “permiso” de ser niño. Herramienta que se ve en ocasiones limitada en su potencial, cuando se despliega en los escenarios de calle,  que resultan a veces muy hostiles, cambiantes, con infinidad de estímulos e interferencia de los mismos. Esto hace que debamos adaptarnos permanentemente a estos movimientos,  pensar que es lo más adecuado, a que juegos juegan ellos espontáneamente, como lo hacen, cual debería ser la propuesta que logre “el enganche”. Así como también desarrollar este tipo de propuestas en nuestra tarea en los locales, la que se destina principalmente a solucionar aspectos referidos a la alimentación, higiene, descanso,  coordinaciones o encuentros

 

Explicar las razones por las cuales se ha elegido el enfoque de este Proyecto para abordar la situación problema

 

De Julio a Octubre de 2005 el INAU. y Vida y Educación, en el marco del Plan Invierno implementaron un Refugio –“El Farol”-  para niños y niñas de 7 a l4 años en situación de calle.                                                                                                                                                                                                        

 

Esta experiencia de cuatro meses permitió corroborar en toda su dimensión la situación descrita precedentemente. Pero también permitió calibrar las enormes dificultades inherentes a la tarea, la inexistencia de “respuestas hechas” y de soluciones mágicas y rápidas, desafiar el conocimiento técnico- profesional de un vocacional, comprometido e idóneo equipo de trabajadores sociales y evidenciar una vez mas las dificultades de la burocracia estatal.

 

La realidad con la que el equipo se encontró superó todas las previsiones iniciales. Incluso para educadores con muchos años de experiencia de trabajo en calle la experiencia fue con frecuencia, y sobre todo al principio, desbordante, desgastante, violenta y llena de dilemas éticos y pedagógicos.

 

La estrategia centrada en el refugio, mostró sus límites. El equipo tuvo que ajustar objetivos y metodologías de intervención con ductilidad y constantemente y crear en la marcha nuevas estrategias. Al finalizar el proyecto se tuvo cierta certeza de que el abordaje de estos niños y niñas, en una propuesta que supere el mero asistencialismo,  debería tener como punto de partida  el trabajo en calle y que el refugio debería convertirse en una herramienta educativa en el marco de los procesos iniciados.

 

Terminada esta experiencia inicial, tanto el equipo de trabajo, como el directorio de INAU  y la Asociación Civil VIDA Y EDUCACION reafirmaron la necesidad y el compromiso conjunto de dar continuidad a la tarea, dando origen a un nuevo proyecto que partiendo de la trayectoria recorrida, rectifique insuficiencias previas y genere nuevas estrategias e instrumentos pedagógicos capaces de contribuir en el bienestar, calidad de vida y derechos de los niños más vulnerados en situación de calle.

 

EL proyecto se renovó en tres oportunidades más: noviembre de 2005 a febrero de 2006, marzo de 2006 a setiembre de 2006, y finalmente de octubre de 2006 a junio de 2007, con una evaluación siempre positiva de los co-ejecutores.

 

La característica fundamental de las actividades  del proyecto en la calle, en los locales y en el lugar de acogimiento, tendrá que ser la diversidad y la adaptación con extrema flexibilidad, ductilidad y creatividad a la situación personal y grupal permanentemente cambiante e imprevisible de la cotidianidad de los niños en esta situación. Es posible planificar los instrumentos, las herramientas, los espacios, los ámbitos, los tiempos, y llevar consigo una mochila llena de ideas y recursos, pero es imposible saber de antemano cuáles son los contenidos y actividades idóneos para crear el clima que dará la posibilidad de escucha, de relación, de diálogo educativo en cada momento específico.

 

Es impensable suponer que este proyecto educativo va a resolver por sí mismo el problema de estos niños, ni satisfacer todas sus necesidades, teniendo en cuenta la multicausalidad de la niñez en situación de calle y la magnitud de las insatisfacciones previas y deterioro actual.

 

Sin embargo puede actuar como:- generador de conocimientos para el diseño de metodologías de abordaje al problema y como –“detonador” ante otros actores sociales involucrándolos en la búsqueda de las soluciones. Así como puente entre las necesidades de niños y adolescentes y los recursos sociales

 

En este sentido, se trata de un proyecto piloto, con componentes de investigación-acción, lo que fundamenta la opción de ejecución conjunta INAU – OSC.


7-   DELIMITACION Y SELECCION DEL PROBLEMA

 

7.1  Definición de la población objetivo

 

Caracterización del perfil de niños, niñas y adolescentes en situación de calle “extrema”.

 

(En base al documento de INAU  “Lineamientos metodológicos para  la implementación de propuestas con  niños  y niñas en situación de calle extrema”)

 

Los niños, niñas y adolescentes en situación de calle son aquellos que desarrollan diversas estrategias de supervivencia con las que buscan satisfacer necesidades básicas, afectivas y relacionales, más o menos alejados de los ámbitos naturales de cuidado y protección, como la familia, las instituciones educativas, u otras redes de sostén. Dicha situación los expone a diversos riesgos y a la pérdida del goce de sus derechos, constituyéndose por lo mismo en una población de alta vulnerabilidad.

La situación de estos niños y niñas es sin lugar a dudas responsabilidad de la sociedad en su conjunto y responde a múltiples causas, muchas de ellas estructurales y económicas y otras vinculadas al ámbito de las políticas sociales y educativas.

 

Se pueden distinguir varias situaciones de calle, cuyas diferencias están dadas básicamente por dos variables: distancia entre el lugar donde desarrollan actividades en calle y el barrio de residencia y grado de vinculación con el grupo familiar al cual pertenecen. Estas dos condiciones definen perfiles diferenciales a la hora de pensar respuestas más o menos adecuadas a cada realidad.

 

En lo que sigue, intentaremos describir a un conjunto de niños y adolescentes cuya situación de calle presenta algunas particularidades que la diferencian de otras más conocidas y abordadas históricamente.

 

Una población mayoritariamente masculina, de bajas edades, con marcada desvinculación de la convivencia familiar, al punto que en gran parte de los casos la familia no constituye ya un punto del circuito que recorren. Dicha desvinculación es un descriptor de marcada significación y el que traza la línea de demarcación con los otros perfiles de población en situación de calle.

 

Se ve acompañada así mismo por fenómenos de separación o expulsión de los distintos recursos locales como la Escuela y los Centros barriales orientados a la infancia, y en general de la red de servicios formales y actores informales de los lugares de residencia, que en definitiva no logra contenerlos. De ahí que la vida de estos niños derive en la reedición de circuitos institucionales cerrados que se activan periódicamente: en general la intervención en primera instancia de la Policía, posteriormente del Poder Judicial y del Sistema INAU; y más adelante la vuelta a la calle. Lo expuesto diferencia a este perfil de otros menos deteriorados, que presentan un tránsito similar, pero que cuentan aún con la posibilidad de permanecer por períodos relativamente sostenidos conviviendo con su familia.

 

Al aproximarse a estos niños, se observa que configuran una grupalidad organizada con la que operan frente a diversos interlocutores que les resultan hostiles  y persecutorios Lo dicho abarca tanto a la acción de particulares como de instituciones. Dentro de los primeros, por ejemplo, encontramos a vecinos cuya modalidad de acercamiento o cuya simple mirada pueden resultar amenazante para estos niños y adolescentes. En cuanto a las aproximaciones institucionales tradicionales, es muy frecuente que generen espontáneamente reacciones de rechazo, temor o desconfianza.

 

La postura reactiva recién descripta reconoce algunas excepciones. Acciones asistenciales, o incluso simples acercamientos,  de  particulares que no operan desde un rechazo perceptible hacia ellos resultan toleradas y hasta buscadas. Por otra parte, algunos abordajes programáticos vienen construyendo propuestas de trabajo que han resultado más menos exitosas. Su denominador común ha sido su distancia clara y manifiesta de la modalidad coactiva y de la intención institucionalizadora en el sentido clásico.

 

Esta reafirmación construida en la discriminación mutua entre ellos y los otros puede relacionarse con el presente grupal y también con las historias individuales. Al mismo tiempo, incide en la visión del futuro. En la sensibilidad de estos niños, en las emociones que manifiestan, en su forma de vestirse, en sus gustos, aparece una matriz común que parece responder a una cultura de exclusión, una subjetividad de violentados violentos, con manifestaciones de códigos carcelarios que parecen significar la auto-aceptación de un destino que se les aparece como inexorable. También el consumo problemático de drogas, presente en casi todos ellos, parece ser elemento identitario, a la vez que satisfactor inmediato en una existencia carente de mayores opciones.

 

En la historia de rechazos que han derivado en la situación actual de estos niños, ocupa un lugar el pasaje reiterado y permanente por servicios de INAU; CED, Centros de Ingreso, Hogares de Permanencia. Estos servicios no son percibidos por los niños como referencias positivas en la mayoría de los casos, por lo cual no recurren a ellos en situaciones de emergencia. En este tránsito se fueron construyendo representaciones mutuas deterministas que dificultan la construcción de un vínculo habilitante. Dentro de este proceso entendemos que en ocasiones los servicios aludidos dieron respuestas parciales o insuficientes, o en algunos casos no dieron respuesta. Podría pensarse que en varios centros esta población genera una sensación de temor, frustración y fracaso institucional, que retroalimenta la auto-percepción de estos niños y la visión que han construido de las instituciones.

 

No obstante, existe en ellos un potencial, cuya primera demostración es el hecho mismo de su supervivencia, su actuación, su movimiento, su búsqueda, su no derrumbarse ante una adversidad objetivamente muy extrema. 

 

Su condición de niños los ubica  a la vez en situación de demandantes en relación a un mundo adulto, o a un mundo institucional que puede pensarse como función parental en sentido extenso. Ellos  de  un modo u otro piden, aunque muchas veces lo hagan mediante expresiones que requieren ser interpretadas o decodificadas. Como es común en casi toda relación humana, los pedidos apuntan en primer término a satisfactores concretos de necesidades materiales,  aunque por lo general la posibilidad de dar respuesta a estas necesidades abre camino a la formulación de otras demandas de orden afectivo-relacional. Creemos que en la capacidad de generar dichas demandas se encuentra la clave para la propuesta de trabajo con estos niños, trabajo posible y a la vez necesario.

 

Cabe puntualizar que  los grupos que circulan por la zona de Plaza Cagancha y aquellos que lo hacen próximos a la Peatonal Sarandi, organizan con modalidades distintas su vida cotidiana. Muy sintéticamente puede decirse que: en los primeros, prevalece como preocupación con la consecuente búsqueda de estrategias, el  como auto-proveerse de lo imprescindible para sobrevivir  y de ciertos objetos preciados por su valor de mercado y por otros valores afiliados a cuestiones identitarias de estos grupos poblacionales (championes de marca, determinada ropa, etc). Establecen está búsqueda (incluyendo por ejemplo,  la de servicios donde puedan bañarse o comer)  de forma por lo general muy violenta. Sobre la subjetividad  que han construido  respecto a las Instituciones y al mundo adulto, ya nos hemos referido en documentos anteriores. En cuanto a los adolescentes que se ubican en los alrededores de Peatonal  Sarandí,  su principal característica es que el uso problemático de sustancias psicoactivas vertebra  la organización del cotidiano, siendo todas las otras estrategias subsidiarias a como obtener dinero para consumir.

 

7.2  Definición de indicadores del problema

            

Desde los “programas de calle” de la esfera gubernamental y de la sociedad civil se han realizado numerosos intentos de abordaje, que explica su pasaje “circular” por diferentes instituciones. A pesar de ello, las instituciones encuentran límites en su accionar y poseen herramientas insuficientes para contener esta población, quedando entonces estos niños excluidos de las propuestas actualmente implementadas. 

 

Excluidos dentro de los excluidos, estos niños van aumentando su descreimiento y frustración, ésta se convierte en ira y agresividad. Faltos de los necesarios pero inexistentes apoyos continentadores vinculares, afectivos, educativos y sociales, jugados el todo por el todo en su opción de calle, sin nada más que perder, encuentran la expresión de su disconformidad vital en la violencia.

 

Y así, la sociedad en general, y los políticos y las instituciones, y los jueces y los policías, y los medios de comunicación y la opinión pública,  comienzan a percibir que ellos existen… aunque la mayor parte de las veces confunden su desesperado grito de demanda con ausencia de límites, desajustes y desadaptaciones sociales.

 

Aumentan y se elevan así las voces solicitando medidas de mayor protección frente a estos “violentos” “criminales” infantiles. Pocos llegan a considerar el derecho de los niños a recibir todo lo que les ha faltado y la responsabilidad social –de todos, en sus específicos roles- frente a esta situación.

 

 

 

 

7.3  Descripción y análisis de la población objetivo

 

Número:                           entre 20 y 30                          

Edad:                                de 8 a 17 años                       

Sexo:                                niños y niñas                          

 

Características: Aquellos niños que siendo contactados en calle, residan en ella, y que tengan a ésta como organizadora de su vida cotidiana. Se acompañará a aquellos niños que no estén integrando ninguna propuesta educativa, independientemente de que  hayan participado o no en alguna de ellas y de la razón por la que no lo estén haciendo actualmente.

 

Localización geográfica: Es un proyecto definido por perfil poblacional y no por un criterio de georeferencia. No obstante se atienden situaciones que se localizan en las inmediaciones de  18 de Julio desde la calle Ejido hasta la Peatonal Sarandi.

 

8-   CAPACIDAD MAXIMA DEL PROYECTO

 

30 niños, niñas o adolescentes.

 

9-   CAPACIDAD QUE SE SOLICITA CONVENIR

 

La capacidad está estrictamente ligada a la especificidad del proyecto en cuánto a las características de los niños y niñas atendidos, así como a la metodología que proponemos en cuanto a la intensidad de tiempo y recursos que exigen tales características.

 

25 niños, niñas o adolescentes.

 

 


10-  OBJETIVO GENERAL

 

 

Generar e implementar procesos e instrumentos educativos

basados en la libertad y el protagonismo,

tendientes a modificar la situación de calle y de violencia

de niños, niñas y adolescentes

incrementando oportunidades y capacidad de discernimiento

sobre sus propias opciones de vida.

    

 

El Proyecto propone el encuentro con un perfil de niños en situación calle que presenta un grado de exclusión social impactante, cuyos códigos de vinculación cotidiana están pautados por la violencia y que integran una grupalidad de niños y adolescentes que residen en calle con un notorio grado de organización colectiva.

 

La propuesta se basa en algunos pilares fundamentales: un trabajo educativo en cánones de proceso  intenso, implementado “uno a uno”, con una importante carga horaria de trabajo en calle, un refugio que oficie de instrumento en la tarea educativa, y  la articulación con otros actores sociales que permitan tanto mantener el proceso a realizar con estos niños y niñas como la continuidad de esos procesos independientes de este equipo de trabajo.

 

 

11-  OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

  1. Establecimiento y consolidación del vínculo con los niños y grupos,  como generador de referencia y  habilitador del proceso educativo, mediante un dispositivo cotidiano intenso de trabajo en calle y en el local que multiplique las oportunidades de encuentro educativo.

Un proyecto educativo personalizado a través del encuentro y el vínculo

 

  1. Gestión de un espacio de acogimiento nocturno transitorio que oficie como una herramienta más en los procesos educativos personalizados.

 

Un refugio apropiado en el marco de un proyecto personal para cada niño

 

  1. Relacionamiento, mentalización, articulación y establecimiento de acuerdos con actores institucionales, comunitarios, familiares y otros escenarios del entorno social que permitan enriquecer las propuestas educativas y los proyectos personales de los niños.

Un incremento del capital social de los niños y de la solidaridad de la comunidad

 

  1. Exploración y sistematización de  metodologías innovadoras para la intervención con este perfil de población.

Un aporte a la construcción de políticas sociales

 

  1. Formación, apoyo y cuidado de los educadores y otros profesionales involucrados en la propuesta.

Un respeto por el trabajo profesional para evitar el burn out y la melancolización de los equipos de trabajo


12-  RESULTADOS POR OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

Objetivo Específico 1

 

Establecimiento y consolidación del vínculo con los niños y bandas,  como generador de referencia y  habilitador del proceso educativo, mediante un dispositivo cotidiano intenso de trabajo en calle –en articulación con otros espacios- que multiplique las oportunidades de encuentro educativo.

 

Resultados esperados

 

1.1 – Cinco parejas de educadores han dedicado 4 hs. diarias al trabajo de detección, contacto y seguimiento educativo de niños y niñas residentes en calle en la zona de influencia del proyecto.

1.2 – Se han detectado y se ha establecido contacto inicial  con la totalidad de niños y niñas residentes en calle en la zona.

1.3 – Se han establecido vínculos significativos con la mayoría de ellos e iniciado un proceso educativo con los mismos a través de actividades diversas individuales o colectivas en calle.

1.4 – Se ha elaborado conjuntamente con cada niño un plan inicial para modificar la situación inicial y comenzado su implementación.

1.5 – Todos los niños que han iniciado proyectos educativos cuentan con la documentación básica: Cédula de Identidad, partidas de nacimiento, otros.

 

 

Objetivo Específico 2

 

Gestión de un espacio de acogimiento nocturno transitorio que oficie como una herramienta más en los procesos educativos.

 

Resultados esperados

 

2.1 – Se ha implementado un lugar de acogimiento nocturno transitorio habilitado al menos 5 días a la semana para aquellas situaciones que ameriten su utilización en el marco de los proyectos educativos.

2.2 – Se ha utilizado el lugar de acogimiento en todas aquellas situaciones que lo han requerido, con acuerdos previos con los niños

2.3 – El espacio de acogimiento nocturno ha logrado un funcionamiento apropiado a los fines del proyecto, con una capacidad máxima de 2 niiños por noche, acompañados por 1 educador.

 

 

Objetivo Específico 3

 

Relacionamiento, mentalización, articulación y establecimiento de acuerdos con actores institucionales, comunitarios, familiares y otros escenarios del entorno social que permitan enriquecer las propuestas educativas y los proyectos personales de los niños.

 

Resultados esperados

 

3.1 – Se ha establecido contacto con referentes familiares de los niños en el marco de los proyectos educativos iniciados.

3.2 – Se han iniciado proyectos familiares para revertir la situación de calle.

3.3 – Se ha establecido contacto con referentes informales en calle de los niños en el marco de los proyectos educativos iniciados.

3.4 – Se ha buscado, investigado, contactado, y articulado con todas aquellas instancias institucionales y escenarios sociales que puedan favorecer los proyectos iniciados con cada niño.

 

 

Objetivo Específico 4

 

Exploración y sistematización de  metodologías innovadoras para la intervención con este perfil de población.

 

Resultados esperados

 

4.1 – Una base de datos reúne los datos identificatorios sustanciales de todos los niños contactados y vinculados al proyecto.

4.2 – Una ficha individual documenta la situación de cada niño y todas las intervenciones realizadas en el marco de los proyectos educativos individuales, incluyendo los proyectos iniciados con sus referentes familiares y articulaciones con instituciones y escenarios sociales.

4.3 – Un “cuaderno de a bordo” recoge las vicisitudes cotidianas del espacio de acogimiento, los acontecimientos educativos exitosos y las circunstancias conflictivas y la manera como se resolvieron.

 

 

Objetivo Específico 5

 

Formación, apoyo y cuidado de los educadores y otros profesionales involucrados en la propuesta.

 

Resultados esperados

 

5.1 – Un promedio de 3 hs. semanales del tiempo de cada educador ha sido dedicado a la reflexión y sistematización de la práctica, con ayuda de uno o varios  supervisores educativos.

5.2 – Se cuenta con un listado de artículos bibliográficos y de Internet referidos al tema del proyecto y un CD con aquellos artículos que se pueden obtener en versión electrónica.

5.3 – Un documento con conclusiones y perspectivas de seguimiento ha sido elaborado en forma colectiva por el equipo de educadores.

 

 

 


13-  INDICADORES POR RESULTADOS

 

 

 

RESULTADOS ESPERADOS

 

 

INDICADORES / MEDIOS DE VERIFICACIÓN

 

 1.1 – Cinco parejas de educadores han dedicado 4 hs. diarias al trabajo de detección, contacto y seguimiento educativo de niños y niñas residentes en calle en la zona de influencia del proyecto. 

1.2 – Se han detectado y se ha establecido contacto inicial  con la totalidad de niños y niñas residentes en calle en la zona.

 

1.3 – Se han establecido vínculos significativos con la mayoría de ellos e iniciado un proceso educativo con los mismos a través de actividades diversas individuales o colectivas en calle.

 

1.4 – Se ha elaborado conjuntamente con cada niño un plan inicial para modificar la situación inicial y comenzado su implementación.

 

1.5 – Todos los niños que han iniciado proyectos educativos cuentan con la documentación básica: Cédula de Identidad, partida de nacimiento, otros.

  • No. de niños detectados en la zona con perfil
  • No. de niños contactados y % sobre detectados
  • No. de niños en proceso de seguimiento y % sobre el total de contactado.
  • No. total de horas y días que la respuesta del proyecto está disponible mediante presencia de educadores en calle
  • No. de niños participantes en el proyecto con quienes se ha acordado y registrado proyectos personalizados y % sobre el total contactado.
  • Registro de acciones planificadas y realizadas con cada niño, niña o adolescente. Carpeta acumulativa del proceso del niño con diagnóstico de vulnerabilidad y Programación de restitución de derechos.
  • Registro calificado de actividades realizadas en calle sobre %de actividades planificadas.
  • Registro de documentación básica individual de cada niño y % sobre el total de contactados.
  • Registro de servicios calificados que han dado respuesta como garante de derechos y % sobre recursos contactados.

 

 

2.1 – Se ha implementado un lugar de acogimiento nocturno transitorio habilitado al menos 4 días a la semana para aquellas situaciones que ameriten su utilización en el marco de los proyectos educativos. 2.2 – Se ha utilizado el lugar de acogimiento en todas aquellas situaciones que lo han requerido, con acuerdos previos con los niños

 

2.3 – El espacio de acogimiento nocturno ha logrado un funcionamiento apropiado a los fines del proyecto.

 

 

  

  • Registro de  utilización de espacio de acogimiento nocturno sobre disponibilidad del mismo..

 

 

  • Registro de incidentes críticos en la gestión y utilización del espacio de acogimiento nocturno
3.1 – Se ha establecido contacto con referentes familiares de los niños en el marco de los proyectos educativos iniciados.3.2 – Se han iniciado proyectos familiares para revertir la situación de calle. 

3.3 – Se ha establecido contacto con referentes informales en calle de los niños en el marco de los proyectos educativos iniciados.

 

3.4 – Se ha buscado, investigado, contactado, y articulado con todas aquellas instancias institucionales y escenarios sociales que puedan favorecer los proyectos iniciados con cada niño.

 

 

  • Registro  de contactos establecidos con referentes familiares y % del total de grupos familiares.

 

  • Número de proyectos familiares iniciados y % sobre el total de niños.

 

  • Registro de acciones establecido sobre %grupos contactados.

 

 

  • Registro de acciones de articulación exitosa institucional sobre %de acciones realizadas.
4.1 – Una base de datos reúne los datos identificatorios sustanciales de todos los niños contactados y vinculados al proyecto. 4.2 – Una ficha individual documenta la situación de cada niño y todas las intervenciones realizadas en el marco de los proyectos educativos individuales, incluyendo los proyectos iniciados con sus referentes familiares y articulaciones con instituciones y escenarios sociales.

 

4.3 – Un “cuaderno de a bordo” recoge las vicisitudes cotidianas del espacio de acogimiento, los acontecimientos educativos exitosos y las circunstancias conflictivas y la manera como se resolvieron.

 

  • Carpetas individuales de los participantes con los datos personales pertinentes del % total de niños contactados.

 

 

  • No. de fichas de participantes debidamente cumplimentadas y % sobre el total

 

 

 

  • Registro exhaustivo de los incidentes críticos sucedidos en el transcurso de la intervención.
5.1 – Un promedio de 3 hs. semanales del tiempo de cada educador ha sido dedicado a la reflexión y sistematización de la práctica, con ayuda de uno o varios  supervisores educativos. 5.2 – Se cuenta con un listado de artículos bibliográficos y de Internet referidos al tema del proyecto y un CD con aquellos artículos que se pueden obtener en versión electrónica.

 

5.3 – Un documento con conclusiones y perspectivas de seguimiento ha sido elaborado en forma colectiva por el equipo de educadores.

 

 

  • Archivo de documentos elaborados a partir de la reflexión de equipo

 

 

 

 

  • Archivo de documentación teórica y metodológica sobre el tema del proyecto.

 

 

 

 

  • Documento evaluatorio anual

 

 


14-  ACTIVIDADES 

 

14.1  Actividades por objetivos específicos

Objetivo 1

1.1  – Recorridas diarias de observación, contacto, presencia y acompañamiento en calle de lunes a domingo.

1.2  – Desarrollo en calle de estrategias sistemáticas de captación y referencia (Puntos de base) en sitios de concentración de niños y adolescentes

1.3 – Encuentros individuales y grupales y actividades diversas en calle con los niños.

1.4 – Desarrollo de actividades recreativas individuales y grupales en calle

1.5 – Desarrollo de actividades diversas diurnas y nocturnas en locales de referencia.

1.6 – Entrevistas, dialogo para co-construir proyectos educativos individuales.

1.7 – Acompañamiento y apoyo en la consecución de documentos básicos (CI, partida de nacimiento otros.

1.8 – Movilidad del equipo fuera de la zona de enclave si aquellos niños y adolescentes con los que se está trabajando, así lo hacen.

1.9- Respuesta a los requerimientos de otros servicios siempre que se refiera a niños atendidos por el proyecto y que el proceso educativo  lo amerite.

Objetivo 2

2.1 – Gestión de la cotidianidad del lugar de acogimiento exclusivamente para atender la demanda surgida del propio programa y de los proyectos individuales, habilitado al menos 5 días a la semana a demanda: recepción, higiene, alimentación, juego, dormida, levantada, desayuno.

Objetivo 3

3.1 – Relacionamiento con referentes informales de los niños. (Comerciantes, cuida coches, etc.)

3.2 – Acercamiento y vínculo con las familias o adultos de referencia  positivos e instituciones del lugar de residencia de estas familias.

3.3 – Coordinación con actores formales relevantes (Servicios de salud y recursos orientados a la infancia, policía, etc.)

3.4 – Establecimiento de un “circulo de articulación permanente” con servicios directamente vinculados a la población atendida.

3.5 – Co-ejecución de propuestas educativas con equipos técnicos de centros de convivencia de INAU o por convenio de acuerdo a los procesos personales.

3.6-  Articulación y derivación a otros proyectos de aquellos niños y adolescentes que aunque hayan tenido contacto con el proyecto no están dentro del perfil establecido.

3.7-  Vigilancia dell cumplimiento de derechos  y de los debidos procedimientos por parte de diversos actores sociales que contactan  el perfil atendido.

Objetivo 4

4.1 – Reuniones de coordinación de equipo semanales.

4.2 – Reuniones periódicas de planificación y evaluación de equipo.

4.3 – Organización y participación en instancias de formación y sistematización de la experiencia vinculados a la especificidad de la problemática

4.4 – Sesiones de diseño de indicadores, fichas e instrumentos de registro y elaboración y  registro de informes sobre cada proceso educativo.

4.5- Respuesta las 24 horas a pedidos de intercambio y orientación de los distintos servicios de INAU y de ONGs que se vinculan en sus zonas de incidencia con el perfil atendido por “El Farol”.

4.6- Reuniones quincenales por pareja de educadores con la dirección del equipo a fin de profundizar la orientación de los procesos atendidos.

Objetivo 5

5.1 – Reuniones quincenales de Supervisión pedagógica grupal del equipo, externa a las Instituciones involucradas (VYE – INAU)

 

14.2  Planificación anual, mensual y semanal 

14.3  Cobertura alimenticia 

La comida estará presente en los encuentros si es necesaria tanto como elemento de asistencia como herramienta educativa que favorezca el encuentro y el acercamiento.

 

14.4   Cobertura sanitaria

Resolución de situaciones de urgencia en salud para los niños y adolescentes detectados, contactados y atendidos. Articulación sistemática en términos de consulta y/o tratamiento para los niños atendidos por el proyecto.

               

15-  METODOLOGÍA 

 

Partiendo de los aprendizajes y desafíos que quedaron pendientes en cuanto a modificar la realidad de calle de estos niños, en esta nueva etapa del Proyecto constituye un elemento central de la metodología  lograr articular lo transitorio con lo permanente.

 

Se pretende implementar una intervención intensa y personalizada, a la vez que acotada en el tiempo, capaz de articular con la integración sostenida de estos niños en otros ámbitos y escenarios (su familia, hogares de residencia, otros programas socioeducativos de tiempo parcial, programas de atención de salud, etc.). Cabe aquí la puntualización de que las actuales propuestas educativas (otros programas calle, hogares) presentan dificultades para  integrar este perfil de población debido a la especificidad de sus diseños. La realidad de estos niños evidencia una necesaria  intervención de mediano o largo plazo y no parecen existir las propuestas que estén en condiciones de realizarlo, por lo tanto es pretensión de este equipo relevar dicho aspecto, dar cuenta del mismo y contribuir a la generación de alternativas en tal sentido.

 

Es también a partir de la experiencia vivida que la metodología estará centrada en la generación de procesos, procesos educativos, procesos individuales y también procesos en la grupalidad que integran. Toma relieve como vehiculizador de tales trayectorias un relacionamiento vincular que pretende ser significativo para estos niños. Se intentará establecer  vínculos que permitan  transformar subjetividades, generar acuerdos, proyecciones, pero por sobre todas las cosas  vínculos que habiliten una mayor circulación e inclusión social.  

 

Como punto de partida  se definen  tres escenarios de intervención necesariamente articulados: el trabajo de calle, la posibilidad de permanecer en el refugio nocturno, y la vinculación con espacios significativos  y/o pertinentes para el proceso de cada niño. En esté último sentido nos referimos a la necesaria coordinación con otras propuestas y al acercamiento a ámbitos relevantes para cada niño (privilegiando la familia).

 

Procesos Educativos

 

Atendiendo al objetivo del proyecto, la totalidad de la tarea del mismo se orienta al establecimiento de procesos educativos con la población abordada.

 

Los procesos educativos emprendidos con este conjunto de adolescentes,  requieren el diseño de una propuesta individualizada. La misma se centra, más allá de las regularidades del perfil atendido, en las características y circunstancias cada situación  particular. Comienza a proyectarse entonces un trazo  “a medida” de  cada adolescente, que pretende suprimir el abismal alejamiento del ejercicio de derechos fundamentales que  presentan.

 

En tal sentido cada derecho vulnerado pretende tornarse un curso de acción: en todos los casos se intenta un acercamiento y revinculación a las familias,  un abordaje de aspectos vinculados a la salud física y mental y la búsqueda de un lugar de convivencia sustentable.

 

Es así que los procesos abren para cada pareja de educadores actividades de atención directa en múltiples escenarios: trabajo en calle, trabajo en locales de referencia del Programa, trabajo en el espacio de acogimiento nocturno, trabajo en los sitios de residencia de las familias,  trabajo dentro de Hogares de INAU.

El proyecto debe articular los recursos sociales existentes, de manera de generar una cierta estructura que soporte los procesos posibles con los sujetos con los que se trabaja. Esta articulación  de recursos es parte de las tareas no educativas de los educadores, es decir, de aquellas que generan posibilidades que rodean la acción educativa en sí para que ésta se produzca.

 

El trabajo de calle:

 

En cuanto al trabajo de calle, se generará un dispositivo de tarea que proponga actividades sistemáticas con frecuencia diaria y con una disponibilidad  para el encuentro en medio abierto de todas las  parejas de educadores.

 

Generar procesos educativos con una fuerte perspectiva vincular, desarrollados inicialmente donde estos niños residen, anclan su vida cotidiana y sobreviven, pone de manifiesto  para ellos la intencionalidad del equipo de querer encontrarlos y de reconocer, para luego poder modificar, la realidad que viven.

 

Se intentará que cada uno de los niños que integre la propuesta, logre establecer una referencia y un proyecto educativo con una pareja de educadores referentes.

 

Los objetivos de cada proceso iniciado se fundamentarán en proyectos personales co-construídos (educadores referentes – niños participantes) que si bien contemplarán la singularidad de cada situación tenderán a incluir en la generalidad de los casos, ejes vinculados a la problematización y búsqueda de alternativas a la situación de calle,  la atención de salud y la recomposición de  vínculos significativos.

 

La tarea en el escenario de calle, se organizará a partir de recorridas y diversas actividades lúdico expresivas, encuentros personales y grupales, puntos de base y actividades especiales (intervenciones urbanas) llevados adelante por el equipo.

 

Se destaca que la disponibilidad de recursos diversos: recreativos, expresivos, deportivos, culturales, de alimentación, de locomoción y de dinero que permita resolver imprevistos, resulta imprescindible. La oferta de los educadores en calle, debe constituirse en verdaderamente atractiva, a modo de que logre “competir” con lo que la calle ofrece – a la vez que expone – a estos niños.

 

Trabajo en  locales

 

Se implementará un trabajo en locales con tres modalidades diferentes y complementarias. Se busca darle  mayor expresión a la posibilidad de tarea en un encuadre distinto a calle . Se prevé sobre este eje una estrategia diferenciada para el grupo de adolescentes de la Ciudad Vieja

 

Centros de referencia del Programa Calle

 

Se dispone de la posibilidad de desarrollar cotidianamente  propuestas a cargo de educadores de ”El Farol”, especialmente en Casacha, en diversos horarios del día y de la noche, en el marco de los procesos individuales – se incluyen actividades de higiene y alimentación-.

 

Un pequeño local de referencia en ”zona de proximidad” (una propuesta para adolescentes de Plaza Matriz y Peatonal Sarandi)

 

Este conjunto de niños y adolescentes presenta,  como se manifiesta más arriba, un alto grado de consumo de sustancias psicoactivas. La organización de su cotidiano está en función de  conseguir dinero para consumir y dirigirse a los sitios de venta de sustancias, muy cercanos  de dónde se nuclea. Esto determina que resulte muy dificultosa la aceptación a  participar de una propuesta con un encuadre diferente lejos de la zona. Es así que el equipo de trabajo entiende pertinente disponer de un pequeño local próximo al ”radio” de movimiento de estos adolescentes, que oficie como facilitador para lograr  un nivel de relacionamiento y de acceso a respuestas puntuales más inmediatas (higiene, alimentación, un diálogo en un entorno distinto).

 

La modalidad de uso de este local está pautada, en un principio, por el requerimiento de cada situación y proceso y habilitada a criterio de los educadores. Esto  será un recurso de uso individual, puntual,  acotado en el tiempo cada vez y con valor de  herramienta. 

 

La gestión del mismo en tanto, articulación y acuerdo con el CCZ1, está a cargo de Vida y Educación y se estima estará concretado el comodato de préstamo de un recinto pequeño, para fines del mes de marzo.

 

Espacio de Acogimiento Nocturno Transitorio:

 

Como lo determina el proyecto, existe la  posibilidad de contar  cuatro noches a la semana de  un Espacio de Acogimiento Nocturno Transitorio cuya gestión está directamente a cargo del equipo de trabajo y que su  uso se inscribe como un instrumento en el marco de procesos individuales, se valora entonces su pertinencia, según el momento o circunstancias especiales que se transiten.

 

Actualmente se encuentra ubicado de forma provisoria en Arenal Grande 1415, esquina Rivera; en las próximas semanas se definirá su ubicación para los meses restantes del  semestre.

 

Determinar  que este refugio se ubique fuera de la zona de tránsito y residencia de los niños con los que estamos trabajando, u de niños en circunstancias similares, responde a la necesidad de que estos no lleguen en forma espontánea sino como resultado de acuerdos y necesidades pautadas desde el proceso educativo iniciado con cada niño.

           

Las características que deberá reunir el refugio  es ser un espacio austero, con lo indispensable para poder dormir, comer, darse una ducha. De este modo se reforzará  la idea de que la estadía en el lugar será efectivamente transitoria, elemento por lo cual el espacio no estará necesariamente abierto todos los días, sino en función de los procesos educativos emprendidos en calle.

 

Será un lugar entonces, en el que, cada niño pueda pernoctar durante un tiempo acotado que se corresponderá con momentos o intencionalidades educativas objetivables que otorguen un sentido en términos de proceso a su permanencia en el espacio. En términos más generales se aspira a que la pernoctación  de cada niño en  el refugio direccione y habilite la  permanencia en otros escenarios.

 

El equipo de trabajo se organizará de modo de disponer de dos educadores durante las noches para desarrollar la tarea en el refugio.

Cada niño llegará a la vez con un educador referente  del trabajo realizado en calle, con quien compartirá las primeras horas de  “acomodación” en el refugio, oficiando de nexo entre las dos instancias de trabajo (calle-refugio) y  reforzando al mismo tiempo los acuerdos previos de participación.

 

Este esquema de participación en el refugio por un lapso de tiempo acotado, en base a acuerdos individuales, con un claro sentido en el proceso educativo, podrá ser utilizado excepcionalmente, mediante coordinaciones previas, por otras organizaciones que estén abordando niños en situaciones similares a la población atendida por “El Farol”.

 
Las articulaciones  institucionales

 

Se parte de la profunda convicción de que alcanzar resultados sustentables con este perfil poblacional requiere respuestas articuladas. Es así que se  sumará  al esquema puntual de coordinación con distintos recursos y servicios una reorganización de esta área de trabajo. Tal reorganización procura mejorar los resultados de un abordaje que pretende  configurar “con otros” una respuesta integral y contemplar la restitución de derechos de la población atendida.

 

Es necesario  identificar algunos recursos comunitarios específicos y otros interinstitucionales, como forma de armar un mapa que  permita efectivizar en situaciones particulares nuestra tarea educativa.

 

Estos recursos sociales, educativos, asistenciales, terapéuticos, etc. no están a priori casi nunca estructurados como una oferta articulada para dar lugar a situaciones personales diversas; sino que más bien forman parte de la malla de posibilidades  que el equipo construye para producir mejores condiciones de aprendizaje y modificación educativa de los sujetos con los que trabaja.

 

La idea es entonces seleccionar un primer círculo más cercano de vinculación institucional, y entablar una estrategia de relacionamiento permanente.

 

La misma integra: un recorrido de presentaciones o re-presentaciones del proyecto y sus objetivos y la intencionalidad de establecer acuerdos iniciales de trabajo conjunto. Para tales fines se diseñaron instrumentos de presentación de “El Farol” y se elaboro una propuesta de protocolo de articulación (que integra por ejemplo, la puntualización de que se pretende y se puede aportar de ambas partes en la articulación, un modelo sencillo de acuerdo conjunto equipo-equipo,  la identificación de acciones a concretar y la definición de personas y modos de contacto,).

 

Una modalidad de articulación que no reviste un carácter operativo afiliado a situaciones concretas, pero se vuelve tan necesaria o más que las antedichas,  es la referida a los canales de relacionamiento y generación de estrategias intra e interinstitucionales sobre la problemática de niños y adolescentes en situación de calle. Con respecto a esta línea se impulsarán y priorizarán todas las instancias y formas que permitan colaborar  con la instalación de una red de servicios que configure una respuesta suficiente y efectiva, a la problemática de niños en situación de calle extrema.

 

Proporcionalmente con el desarrollo de los procesos educativos individuales, aumenta el número de coordinaciones con diferentes actores.

 

Consideramos que hay elementos que fortalecen nuestra tarea y por tanto debemos continuar promoviendo:

  • Disponibilidad de algunas instituciones y servicios para coordinar.
  • Articulación con los diferentes espacios por donde circulan los niños
  • Suma de esfuerzos para elaborar proyectos comunes con diferentes referentes o equipos técnicos.
  • Co-diseño en algunos casos de  proyectos de trabajo de los niños en distintos centros incluso con privación de libertad
  • Posibilidad de abrir instancias de debate e intercambio sobre el tema de este conjunto de niños en situación de calle en diferentes ámbitos
  • Promoción y defensa de los derechos, en los diferentes espacios donde circulan y permanecen los niños.

 

Sin embargo nos planteamos la posibilidad de trabajar, de reflexionar y buscar estrategias comunes, con los distintos actores sociales, en aquellos elementos que dificultan y complejizan aún más dicha tarea:

  • El pasaje reiterado de los niños por un mismo circuito institucional que colabora con la construcción de una  mirada pesimista y estigmatizante.
  • Imposibilidad de concebir estrategias diferentes a las comúnmente utilizadas. De manera de dar respuesta a las necesidades de cada niño en particular.
  • Falta de agilidad en algunas respuestas, no tomándose en cuenta que la respuesta para ellos es “hoy”, los tiempos y procesos de cada niño son bien distintos a los tiempos y procesos institucionales.
  • Falta de lugares adecuados a las características de los niños con los que trabajamos.
  • Inexistencia de dispositivos en los barrios de residencia de las familias de los niños atendidos, que puedan trabajar, favorecer la convivencia de estos.

 

Por todo lo anteriormente mencionado, es que consideramos de suma importancia el trabajar de forma conjunta en la construcción de un soporte de articulaciones que permitan dar una respuesta específica para cada niño, en tanto existe la necesidad de adecuar las prácticas de cada uno, a las necesidades de esta población.

 

Instituciones que se consideran de vital importancia lograr mínimos acuerdos, trabajar conjuntamente con y para esta población:

  • IMM – Policlínica Tiraparé
  • MSP- Emergencias de Hospitales Maciel y Pereyra Rossell
  • INAU- Centros de ingreso, Diagnóstico, División Salud, Hogares de convivencia, Hogares con Medidas de Seguridad, etc.
  • Iglesia Anglicana- Refugio Posada de Belén.
  • Convenios MSP- INAU: API, Portal Amarillo.

 

Forma de organización de la tarea del equipo.

 

El equipo de trabajo se organizará para la tarea en calle por parejas fijas, cada una de las que será referente de no más de cuatro niños.

 

En las ocasiones que se utilice el espacio de acogimiento, permanecerán en él dos integrantes del equipo, no siendo necesariamente las mismas “parejas fijas” que trabajan en calle.

 

Esta participación de todo el equipo en estos dos ámbitos de tarea se fundamenta en que pretendemos no se instale o refuerce, ni para los niños ni para el propio equipo, la frontera (fuertemente vivida en la experiencia anterior) entre los que permanecen adentro y los de afuera.

 

Se pretende  que los niños puedan  visualizar una propuesta global a cargo de un equipo, que articula espacios. Y a su vez se pretende que el equipo pueda transitar por los distintos ámbitos de tarea a fin de construir  una lógica de intervención compleja pero no contradictoria, considerando los elementos diversos que hay que poner en juego y el encuadre diferente que exige la tarea en dos escenarios  tan diversos como la calle y un refugio.

 

Las reuniones de equipo semanales  además de constituirse en un espacio de análisis, intercambio, toma de decisiones sobre procesos singulares  y sobre la marcha general de la propuesta, deberá oficiar de soporte (junto a la instancia de supervisión externa quincenal) para un equipo de trabajo que sale al encuentro de una realidad extrema, violenta y demandante. 

 

Las parejas de trabajo concretarán un encuentro quincenal con los coordinadores del proyecto, instancias en las cuales se analizará en profundidad, la orientación y estrategias de intervención concretas desarrolladas en cada proceso individual llevado adelante por cada dúo de educadores.

 

La propia dinámica de este tipo de propuesta implica la apertura constante hacia las reformulaciones. Como en toda propuesta de comunes características, la evaluación se constituirá en un proceso  permanente.  Prevemos poner en macha un método que reúna y analice las exploraciones y variaciones metodológicas que seguramente se sucederán.

Para ello a nivel del equipo, se llevará adelante un sistema de trabajo que permita a la vez identificar y analizar cada una de las estrategias específicas implementadas en  los diferentes ámbitos de intervención.

 

Al mismo tiempo se concretarán desempeños en el desarrollo de diversas actividades, que aporten a la sistematización: la construcción de una co-visión (con un tercero)  de la tarea realizada por cada pareja de educadores en calle y en el espacio de acogimiento, supervisión externa, instancias específicas de intercambio y formación con el equipo.

 

Evaluación

 

Concebimos la evaluación como aquel proceso mediante el cual se busca obtener, elaborar e interpretar las informaciones útiles para explicar  las situaciones de interés, con el fin de proporcionar insumos que apoyen las tomas de decisiones.

 

La evaluación de este proyecto en particular se efectuará en forma co-participativa.

Se preveen instancias de evaluación con los participantes.

 

La evaluación será analítica, buscando profundizar e interpretar las informaciones recopiladas para cambiar o reforzar situaciones, metodologías y factores que inciden en los impactos.

 

La evaluación será concurrente (supervisión y seguimiento de las acciones) y posterior a la ejecución del proyecto (grado de cumplimiento efectivo y eficiente del impacto social buscado).

Se presentará un informe de evaluación al año de ejecución de esta etapa del proyecto.

 

 


16-  RECURSOS

 

16.1  Recursos Humanos 

 

 

16.1.1  Equipo de trabajo conjunto 

 

 

Nombre

 

 

Función

 

          Capacitación   

Vol. Horario Prom.

  

 Oliveira Álvaro

 

Coordinador 

Educador

VYE 

40 hs. semanales

 Correa Sergio    Educador/a

Educ. Popular

VYE 

44 hs. semanales

 Irutueta Pablo    Educador/a

Est. Educ. social

VYE 

20 hs. semanales

 Cancela M Nieves    Educador/a

Educ. social

VYE 

31 hs. semanales

 Lago, María Inés    Educador/a

Educ. social

VYE 

31 hs. semanales

 Chiesa Natalia    Educador/a

Est. Psicología

VYE 

20 hs. semanales

 De Pedro Diego    Educador/a

Educ. social

VYE 

30 hs. semanales

 San Martín Marcelo    Educador/a

Est. Educ. social

VYE 

30 hs. semanales

     Supervisor   VYE 

4 hs semanales

     Administración   VYE 

 

 Marina Cal    Directora   INAU

30 hs. semanales

 Ana Píriz    Educador/a

Est. Psicología

INAU

30 hs. semanales

 Nahir Ramos    Educador/a

Educ. social

INAU

30 hs. semanales

 Melisa Olivera    Educador/a

Psicóloga

INAU

30 hs. semanales

 

 

 

 

Conformación del equipo de trabajo:

 

–       1 Directora del Proyecto, nombrada por INAU, funcionaria del Programa calle (División Protección Integral Tiempo Parcial, Programa Calle:   Marina Cal

 

–       1 Coordinador del Proyecto, nombrado por Vida y Educación: Álvaro Oliveira

 

–       7 Educadores y trabajadores sociales seleccionados por Vida y Educación

 

–        3 Educadores funcionarias del programa Calle (División Protección Integral Tiempo Parcial).

         

–       1 Supervisor educativo para acompañamiento quincenal.

 

 

 

 

 


16.1      Recursos materiales

Infraestructura: 

 

Locales:

 

Teniendo en cuenta la diversidad de actividades previstas se utilizarán diversos recursos:

  • La sede de Vida y Educación (Blanes 879) centralizará administración y algunas reuniones de equipo.
  • La sede de Casacha se utilizará para entrevistas, algunas actividades individuales y grupales a cargo de Educadores de “El Farol”,  utilización de cocina y baño en circunstancias especiales, y reuniones de equipo.
  • Un local arrendado o cedido para tal fin en la zona Cordón se utilizará como lugar de acogimiento nocturno (Arenal Grande 1415).
  • Un local arrendado o cedido para tal fin en la zona Centro- Ciudad Vieja se utilizará como lugar de actividades grupales, acceso a respuestas puntuales más inmediatas (higiene, alimentación, un diálogo en un entorno distinto).

.

Equipamiento:

 

Muebles, útiles, enseres

Proporcionados por INAU

 

Mesas

Sillas y bancos

Cocina con garrafa

Heladera

Calefón

Colchones

Sábanas

Frazadas

Toallas

Utensilios de cocina

Artículos  de Higiene

Estanterías

Armarios metálicos con llave

Alimentos

Proporcionados por INAU  y/o adquiridos por Caja Chica

 

Vestimenta

Proporcionados por INAU y/o adquiridos por Caja Chica

 

       Botiquín para urgencias y medicamentos básicos

Proporcionados por INAU y/o adquiridos por Caja Chica

 

Materiales didácticos

Juegos de mesa, pelotas, elementos deportivos

Materiales didácticos para talleres y actividades recreativas grupales

 

Se destaca que la disponibilidad de recursos diversos: recreativos, expresivos, deportivos, culturales, de alimentación, de locomoción y de dinero que permita resolver imprevistos, resulta imprescindible. La oferta de los educadores en calle, debe constituirse en verdaderamente atractiva, a modo de que logre “competir” con lo que la calle ofrece -a la vez que expone- a estos niños.

 

 

17-  SITUACION ECONOMICA FINANCIERA

 

17.1  Situación patrimonial de la Asociación Civil / Fundación

 

 

17.2  Presupuesto de ingresos para la gestión del proyecto (en $ y el equivalente a U.R.) 

 

Cálculo para 25 niños.

 

       Pensión o Subvención Recursos propios    Otros ingresos     Total ingresos
                

$

U.R.

$

U.R.

$

U.R.

$

U.R.

134.950

417

 

 

 

 

134.950

417

 

 

  (A PARTIR JULIO 2007)      

 

Concepto

Mensual

UR

 
Remuneraciones del personal Coordinador, 7 educadores sociales (260 hs. semanales totales), supervisor, administrativo

 

 

 

     114.200

353

 
Gastos Local Alquiler, Ute, Ose, IMM, Emergencia Medica

 

8.750

 

27

 

 
Caja Chica Locomoción, tarjetas teléfono, alimentos, vestimenta, materiales didácticos, mantenimiento local, artículos higiene, medicamentos, recreación, apoyos individuales puntuales.

 

 

 

12.000

37

 
 Total mensual  

 

134.950

 

417

 
 
         

                                                                                                                                   

17.3  Ingresos menos egresos (en $ y el equivalente a U.R. 

 

        Ingresos           Egresos 

TOTAL 

$

U.R.

$

U.R.

$

U.R.

134.950.-

417

134.950.-

417

0

0

 


[1] Núñez, Violeta. “Pedagogía Social: Cartas para navegar en el nuevo milenio”. ED Santillana. Bs As- Argentina. 1999.

[2] “Lineamientos metodológicos para  la implementación de propuestas con  niños  y niñas en situación de calle extrema”  Inau

[3]Gadotti, M; Gómez, M; Freire, L- Compiladores. Lecciones de Paulo Freire: “Cruzando Fronteras: experiencias que se complementan”.CLACSO. Bs As- Argentina. 2003.

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