Cruz del Sur – El Proyecto

PROPUESTA DE VIDA Y EDUCACION

PROGRAMA CRUZ DEL SUR

ATENCION INTEGRAL DE NIÑOS Y NIÑAS EN SITUACION DE CALLE

DICIEMBRE 2005

1. ORGANIZACIÓN PROPONENTE

 

Nombre

VIDA Y EDUCACIÓN

Domicilio Juan Manuel Blanes 879 – CP 11200
Teléfono 402 6776
Fax 408 1072     403 0554
Correo electrón.  vye@chasque.apc.org
Departamento Montevideo
Ciudad Montevideo
Zona de enclave Parque Rodó
Vías de acceso  
Medios de locomoción  
Personería Jurídica Asociación Civil sin fines de lucro, con personería jurídica aprobada por el Poder Ejecutivo el 8 de enero de 1993, Reg. Nº  6048, Fojas 128, Libro 13
   

 

2. RECURSOS HUMANOS

Se mencionan aquí aquellas personas que tendrán responsabilidad técnica en el Proyecto que presentamos.

APELLIDO

NOMBRES

TITULOS, ESTUDIOS CURSADOS

TAREA EN EL PROYECTO

       
       
CAL GARET MARINA Est. 5o.año Fac. de Psicología Coordinación
DELLAPIAZZA GUTIERREZ RUBEN Educador Social Operador social
DA SILVA PABLO Médico Operador social
BRUGNOLI ANA Educadora Social Operador social
SOSA ANA MARIA Educadora Social Operadora social
LAGO CELIA Educadora Social Operadora social
GOMEZ GUSTAVO Estud. Psicología Operador social
DUTOUR ANA Asistente Social Operadora social
ROMERO VOLPE HORACIO Educador- Administración Administrador.
       

 


3. MOTIVO DE LA ACTUALIZACION

El motivo del presente proyecto es la actualización del convenio que Vida y Educación tiene con INAU desde el año 1998 para atender niños, niñas y adolescentes en situación de calle respondiendo a una solicitud del Directorio de INAU, vehiculizada a través de la Supervisión de Proyectos Calle de División Convenios.

Cruz del Sur lleva diez años de ejecución del proyecto y en éste período se han producido cambios teóricos y metodológicos que pretenden reflejarse en ésta actualización.

 

4. COBERTURA Y REGIMEN DE ATENCION

 

4.1 – Cobertura

 

  • Un máximo de 30 niños/as y adolescentes en situación de calle, con edades entre 6 y 18 años, pudiendo llegar al máximo previsto en el llamado (30 niños/as).
  • Las familias o núcleos de referencia de los niños atendidos

 

 

4.2         Regimen de atención

 

  Mixtos Femenino Masculino
 Atención al niño en situación de calle

X

   

 

 

5. APROXIMACIÓN DIAGNOSTICA DE LA POBLACION USUARIA [1] 

La problemática de los niños en situación de calle podría estar configurada – y ser plausible de análisis- a través de diversas variables como son los factores macro-estructurales, los mecanismos sociales de dominación, el diseño de políticas económicas y sociales, la segregación residencial, elementos antropológico-culturales, el carácter regresivo el mercado laboral, los componentes relacionales y simbólicos, las formas de organización de la vida cotidiana, como también aquellas características variadas y únicas de cada sujeto implicado.

 

El universo de hechos y circunstancias es tan amplio que podrían considerarse otros como, el cumplimiento o no del ejercicio de derechos, aspectos identitarios, la diversificación de las “modalidades y actividades que se realizan en la calle”, la tendencia a la feminización e infantilización de la pobreza.

 

Establecer “la necesaria frontera conceptual” se vuelve un problema cuando además tenemos en cuenta las diferentes valoraciones e intenciones que subyacen a la mirada del conjunto social.

 

Pretendemos alejarnos de una mirada simplificadora que intentando poner un orden a las cosas,  separa lo que está ligado o unifica lo que es diverso, colocándonos en un continuo ciclo de repetición o redundancia obturando una salida novedosa.

 

Siguiendo pautas del “paradigma de la complejidad” los conjuntos – en ese caso los problemas sociales de la niñez y la familia de sectores sociales en desventaja – deben ser vistos superando el reduccionismo que pretende comprender al todo a partir de las cualidades de las partes; tanto como al holismo igualmente simplificador, que descuida la consideración de lo particular buscando comprender al todo.

 

Intentando entonces arribar a la especificidad que nos convoca en la gran mayoría de las situaciones, el acercamiento de los niños a los contextos de calle aparece, en principio, asociado a un fundamento (y a sus múltiples consecuencias): la pobreza, la extrema pobreza o indigencia que viven los grupos familiares que integran.

 

Mayoritariamente los niños y niñas en las etapas iniciales de su relacionamiento con la calle, están inmersos en un movimiento doble: de “aporte” a la economía familiar, que otorga un grado de pertenencia familiar – fuerza centrípeta – y a la vez el desarrollo de estrategias de sobrevivencia, que constituye una ruta de alejamiento, – una fuerza centrífuga – y de “ventana a otros mundos”.

 

Estando “en calle” los procesos de identificación con grupos de pares en similares circunstancias – y sus códigos – son intensos y “vertiginosos”, provocando un mayor distanciamiento de sus barrios, la escuela y la familia.

 

Es en estos “nuevos escenarios” que obtienen además un grado de “posicionamiento” público que se traduce en un deambular por los espacios cercanos a los centros comerciales, y las esquinas, la mendicidad, la venta y otros trabajos informales….que poco a poco los deja reducidos a un estado de pura-presencia, “mirados sin ser vistos”, o a intercambios cargados de emociones vinculadas al miedo, la desconfianza y la agresión.

 

Desde ese lugar otorgado-asumido quedan “sobrexpuestos” a la creciente violencia, control y represión que se vive en los cascos urbanos, especialmente en Montevideo.

 

En cuanto a la calle, podría puntualizarse:

  • La pérdida de la misma, espacio para el conjunto social, como punto de encuentro público y de recreación en medio abierto, por uno de tránsito-movimiento y para algunos sectores se ha vuelto un ámbito peligroso, en especial durante ciertas horas del día.
  • Para los niños que desarrollan estrategias de sobrevivencia en ella, se vuelve un ámbito de socialización y en tanto ello de aprendizajes, lo que no excluye que predominen allí referencias y situaciones no favorecedoras de un desarrollo positivo.
  • Que si bien es necesario partir desde este escenario, para lograr establecer con estos niños, una vinculación educativa capaz de promover cambios, la tarea allí emprendida debe tener como meta la modificación y salida de dicho contexto para cada una de las situaciones abordadas.

 

En cuanto a los niños que transitan por ellas:

  • Que el tipo de actividad de sobrevivencia que desarrollan, sumado al tiempo que llevan vinculándose a estos contextos y a las características personales de cada niño, configura distintos “perfiles de calle”. Desarrollar propuestas educativas orientadas hacia estos niños, requiere disponer de un conjunto de herramientas metodológicas, de recursos y respuestas posibles para las “distintas modalidades de permanecer en calle”.
  • Se configuran teóricamente (….) grupos con características y niveles de deterioro diferentes, tal diversidad abarca – esquemáticamente – la realidad de:

a)    Niños, niñas y adolescentes que se encuentran en un contexto de calle, de modo circunstancial, quedando abruptamente en situación de “desamparo social”, por causas relacionadas por ejemplo a crisis familiares recientes.

b)    Niños, niñas y adolescentes que llegan por algunas horas a zonas céntricas o putnos estratégicos de la ciudad, desarrollando actividades de “tipo laboral” en calle y regresando luego junto a sus familias. En general las “tareas” que estos niños implementan tienen que ver con estrategias informales que desarrolla su grupo de origen para sobrevivir.

c)    Niños, niñas y adolescentes que permanecen durante el día y la noche en calle, constituyendo la misma el polo organizador de sus cotidianos. La realidad de este grupo de niños denota una problemática muy compleja que deviene de construcciones histórico sociales y de cada grupo familiar en particular.

  • Que no eligen “estar en calle” libremente como una opción entre otras, sino que van llegando a la misma como posibilidad y fuertemente condicionados por la extrema pobreza y los efectos que esta genera en sus familias de origen. En este sentido, en la generalidad de los casos, en el comienzo las actividades de sobrevivencia de estos niños están afiliadas  a otras estrategias informales de obtención de recursos que son llevadas adelante por adultos de sus familias y/u otros hermanos. Se denota así parte de una “matriz” vinculada a la forma en la que sobreviven: el desarrollo de actividades informales para las cuales la calle se convierte en la gran avenida.
  • La reversión o modificación de las situaciones de calle de estos niños, si no median intervenciones educativas adecuadas, es temporal. En general se establece un circuito: de calle hacia instituciones de protección o control (INAU, policía, albergues) y hasta su propia familia, para luego retornar a calle.
  • Que tanto ellos como sus familias disponen de un “portafolio de activos” que se vuelve necesario potenciar y acrecentar, y que les ha permitido adaptarse, desarrollarse y sobrevivir – por supuesto con sus correspondientes costos – en circunstancias adversas y desfavorecedoras.

 

En cuanto a la familia y sus redes:

Se encuentran desconectadas de importantes soportes relacionales, sobre todo las que brindan sentido de pertenencia. La vinculación con lo laboral es de gran inestabilidad, en general son trabajadores informales que buscan día a día los recursos para sobrevivir, así lo inestable-transitorio se vuelve componente de identidad.

 

Existe cierta dispersión familiar y espacial que parece inhibirlas de fortalecer vínculos afectivos que les proporcione un mayor sostén y anclaje en la comunidad.

 

Las relaciones de vecindad que entablan, no llegan a tener una fortaleza tal como para que se establezca una relación de cooperación entre las familias (afecto, cuidado temporal de los niños, apoyo solidario, consejo, etc) o les otorgue algún nivel de pertenencia y participación comunitaria. (Podría estar influyendo en este sentido la gran movilidad espacial de algunas de estas familias, sobre todo las que habitan en pensiones).

 

La vinculación con la familia extensa tanto de la madre como del padre es extremadamente débil o nula, parecería que los cortes en sus historias de vida son habituales.

 

Se acrecienta la pérdida de pertenencia social en la red comunitaria, generándose una expulsión que colocada a este grupo en los resortes perversos dentro-fuera, incluido-excluido.

Mantienen escaso acceso a servicios, recursos y subsidios sociales.

Las instituciones de la zona con las cuales se relacionan mayoritariamente son la escuela, la policlínica, no siendo así con otro tipo de instituciones como centros comunitarios, deportivos, guarderías, etc. De todas formas la relación con los actores mencionados, es sumamente conflictiva e intermitente.

 

La primera violencia que recae sobre las familias es la provocada por el macrocontexto social, y las instituciones que lo representan, circula por dentro del grupo familiar, para volver a dirigirse desde múltiples manifestaciones hacia el exterior, circulo vicioso de difícil ruptura.

 

Las fluctuaciones y “vacios” socioeconómicos y políticos en su conjunto impactan en estas familias restándoles oportunidades y capacidad para generar un espacioi estable, nutriente, de validación y aprendizaje a todos sus miembros.

 

6. CONTRIBUCIÓN ESPECÍFICA DEL PROYECTO.

En relación a la población objetivo el proyecto reconoce la existencia de una diversidad de perfiles dentro de la denominación “niños, niñas y adolescentes en situación de calle”. Estos perfiles vienen determinados por las historias personales de cada niño/niña y por la trayectoria de calle de cada uno/una. En éste sentido Cruz del Sur pretende intervenir en aquellas situaciones que, por historias personales y trayectorias, configuran las experiencias vitales de mayor grado de exclusión.

 

Este tipo de definición resulta en un desafío práctico que se pretende enfrentar con un modelo de abordaje que implica estrategias de intervención en distintos niveles, tiempos y espacios. Es así que se diseñan estrategias de abordaje individuales, grupales y familiares. Los abordajes individuales son con los niños/niñas y adolescentes y también con otros integrantes de su núcleo familiar. Los abordajes grupales son con grupos de niños/niñas y adolescentes y con grupos de familias (espacios multifamiliares).

 

Estas estrategias de intervención se realizan en los espacios que va pautando la realidad de cada situación lo que le da al proyecto la característica de itinerante. Es así que las intervenciones pueden ser  en calle, en el habitat familiar, en la sede del proyecto, entre otros lugares posibles.

 

7. OBJETIVO GENERAL Y OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

7.1       Objetivo General

 

Modificar  las  situaciones de calle de los niños, niñas y adolescentes

en tres zonas de la ciudad de Montevideo.

 

Localización:       

Bulevar Artigas, desde Tres Cruces al Parque Rodó y  zona circundante al Shopping de Punta Carretas.

Horario:

                18 a 23 horas de Lunes a Domingos. (Considerando la flexibilidad horaria que deviene de atender situaciones individuales, grupales y familiares específicas en diversos contextos).

Beneficiarios:

·                  Niños  niñas  y  adolescentes en situación de calle.

  • Familias de los niños, niñas y adolescentes en situación de calle

Delimitación de la zona de intervención

Desde hace 10 años Vida  y  Educación   trabaja la  situación de niñas/os  y  jóvenes en diferentes situaciones  de  desamparo o situación de calle en  3 zonas de la ciudad: Parque Rodó, Punta Carretas y Tres Cruces. A estas zonas le hemos llamado zonas  de  referencia y/o de sobrevivencia, teniendo estas  zonas  diferentes  características particulares cada una y un  punto  significativo  de  nucleamiento.  Es en éstas tres zonas donde Cruz del Sur establece los primeros contactos educativos con los niños, niñas y adolescentes.

 

Ha sido significativo observar cómo los  niñas/os se “mueven“ en el casco urbano según  diferentes  causas, motivaciones  e  intereses, creando desde el punto de vista metodológico, el desafío del  “acompañamiento“ y “seguimiento”  por parte de educadores, resignificando el  trabajo en  zonas  y  re-creando el contenido  del “ trabajo  en  calle”.

 

Ubicación de local

La dinámica del proyecto se desarrolla prioritariamente en los ámbitos donde los niños, niñas, adolescentes y sus familias eligen para estar cotidianamente. No obstante Cruz del Sur cuenta con un local ubicado en Blanes 883 donde se realizan actividades alternativas al espacios calle, actividades de coordinación, entrevistas con  núcleos  referentes o con redes formales, actividades relacionadas con el  trabajo de equipo, de  gestión, de formación.

 

7.2          Objetivos Específicos

  1. Acompañar educativamente a los niños, niñas y adolescentes en la transformación de su situación de calle hacia escenarios y condiciones de vida adecuadas a su edad.

 

  1. Promover a la familia de origen de los niños, niñas y adolescentes en situación de calle  como ámbito privilegiado de convivencia.

 

  1. Incentivar mayor apertura y receptividad  de los servicios y recursos públicos y privados que por derecho les corresponden a los niños, niñas, adolescentes y sus familias.

 

  1. Participar activamente en la construcción de redes que articulen y propongan  acciones y políticas públicas integrales que den respuesta a la situación de estos niños, niñas, adolescentes y sus familias
  2. 1.    Actividades de atención directa en calle


ACTIVIDADES

 

Recorridas de observación y contacto.

Encuentros individuales.

Encuentros grupales.

Contactos con actores formales e informales

Actividad recreativas abiertas en las zonas conveniadas

 

2. Actividades en el marco de los procesos individuales y grupales con niños, niñas y adolescentes

 

Diseño de propuestas de trabajo individuales.

Planificación y desarrollo de instancias de abordaje.

Encuentros individuales en el local y en el ámbito familiar.

Acercamiento a recursos de salud, educación, documentación.

Acompañamiento en otros espacios de participación del niño, niña y adolescente.

Actividades recreativas.

Talleres de expresión.

 

3. Actividades con familias de origen y grupos de familias

 

Identificación de posibles procesos familiares.

Primeros vínculos con la familia.

Diseño de propuestas de trabajo familiares.

Planificación y desarrollo de instancias de abordaje.

Identificación de recursos barriales que utilizan o podrían utilizar las familias

Espacio multifamiliar

 

4. Actividades con otros actores relacionados directa o indirectamente en el proceso educativo de los niños, niñas y adolescentes y sus familias

 

Identificación de actores, servicios y redes formales e informales

Contactos con los actores, servicios y redes identificados.

Coordinación de acciones conjuntas en relación al proceso educativo del niño, niña, adolescente y/o su familia

 

  1. 5.    Actividades del equipo de trabajo

 

Reuniones de equipo semanales.

Elaboración de registros , fichas e informes individuales.

Instancias formales de evaluación

Reuniones de supervisión.

Reuniones de Intercalle, espacios de intercambio de metodología.

Jornadas de intercambio con otros actores.

Jornadas de formación específica.

 


8             METODOLOGÍA

Podemos sintetizar nuestra estrategia metodológica en las siguientes características:

a)    Protagonismo de los actores.

b)    Abordaje personalizado y vincular.

c)    Trabajo en equipo.

d)    Relación práctica-teoría-práctica

 

a) Protagonismos de los actores.

Protagonismo de los actores en todas las fases del proceso, desde los primeros contactos individuales y familiares hasta el acuerdo de egreso del niño, niña o adolescente y/o su grupo familiar, pasando por las fases de identificación de las áreas a trabajar, su priorización, la elaboración de los proyectos educativos singularizados, el establecimiento de las actividades a realizar según ese proyecto, la realización de lo planeado y su evaluación. Todos los pasos del proceso de intervención son participativos.

b) Abordaje personalizado y vincular.

La elaboración de proyectos personalizados con los niños contactados requieren el establecimiento de un vínculo profesional que vehiculice esta tarea y la participación protagónica y voluntaria del niño en los proyectos personales de cambio.

El desarrollo positivo del trabajo educativo exige a su vez apoyarse en el trabajo multidisciplinario del equipo, en la disponibilidad de herramientas educativas comportamentales, como por ejemplo la capacidad de implementar propuestas, la capacidad de escucha, el manejo adecuado de los afectos y de los límites, en la existencia de supuestos pedagógicos tales como la relación entre la libertad y la vida cotidiana, y la dialéctica del aprendizaje, y en la existencia de recursos materiales acordes a los requerimientos de la problemática abordada.

Una de las fuentes utilizadas para la formulación de los proyectos personales y familiares es lo que los sujetos de tarea van paulatinamente verbalizando. Al rescatar de allí elementos y pistas relevantes es posible delinear un trazo longitudinal entre su pasado, su presente y su futuro. Desde ésta perspectiva la reconstrucción de la historia de vida, tanto como el registro y acercamiento a los diferentes espacios vitales en los que ese sujeto de tarea participó  y participa, permite recrear el presente, tomar aportes e integrarlos en las propuestas de cambio planificadas para cada uno.

El desarrollo de dichos proyectos implica desde la relación referencial sujeto de tarea-educador:

Un desafío donde se ponen en juego intensidades, presencias, variedad de códigos, desmitificaciones de conceptos (la libertad, la solidaridad, los límites, el control)

Y en algunas situaciones contraponer la realidad de calle con otras alternativas de vida, problematizando la situación de calle

Reconociendo que las diferentes situaciones de calle tienen como una de sus causas la pobreza socioeconómica y “fallas” institucionales, se hace necesario investigar las condiciones de contexto de la situación de cada niño, niña, adolescente y su familia en particular. Para ello se plantea un acercamiento y abordaje simultáneo de distintos contextos:

– Ámbito de procedencia (familia, barrio, instituciones)

– Y de zonas de sobrevivencia (redes informales y formales)

La llegada al ámbito familiar es siempre con la anuencia y a veces con el acompañamiento del niño protagonista del proceso. En general ello implica para el equipo de trabajo un desencuadre de la mirada de calle, y el entrenamiento de una nueva mirada y modo de operar, que suponen:

– La adaptación de algunas herramientas con las que ya se cuenta (Ej. la escucha, la confrontación)

– La adquisición de técnicas específicas (Ej. lectura de roles)

–          La re-creación de habilidades para el acceso y uso de los recursos sociales existentes que respondan a necesidades insatisfechas de esas familias.

c) Trabajo en Equipo

El desarrollo positivo del trabajo educativo exige apoyarse necesariamente en un trabajo en equipo que logre:

Integrar una perspectiva multidisciplinaria

Consensuar el sentido de la intervención, el “lugar” en donde se ubica al sujeto de tarea y las modalidades de abordaje.

Visualizar las fronteras y posibilidades existentes como proyecto

Generar un soporte técnico y continentador imprescindible para este tipo de tarea.

e)    Relación práctica-teoría-práctica

La primacía de la práctica en el sentido de orientar y reorientar las intervenciones de acuerdo a las exigencias de la realidad. La apuesta por éste tipo de práctica social permite adecuar de forma permanente y dialéctica los sistemas circulares de demanda-respuesta que surgen del encuentro educador-sujeto de tarea.

También plantea desafíos permanentes en relación a los tiempos de reflexión y registro de las prácticas, la actualización permanente de los integrantes del equipo y las formas de interacción con los encuadres institucionales establecidos por el convenio.

Esta opción metodológica implica, entre otras cosas, que el equipo de trabajo se posicione desde una concepción integradora del proyecto de vida del niño. Esto supone por lo tanto sostener una actitud  ética en relación a los códigos de  valores  y los derechos del niño, así como  de apertura en el trabajo en complementación y no en competencia.

 

En cuanto a lo metodológico se cree pertinente señalar que el espacio Intercalle – compartido con otras propuestas educativas específicas para la población en cuestión (Programa Calle – Iname – Gurises Unidos – Proyecto Omnibus/ Abrojo – Programa Cruz del Sur) permite confrontar, reforzar, problematizar, actualizar, diferenciar, recibir y brindar aportes a dicho nivel.

 

9          CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES DIARIAS Y DE RECURSOS HUMANOS ASIGNADOS A LA TAREA.

Teniendo en cuenta el objetivo general, los objetivos específicos del proyecto, las actividades a realizar y la metodología planteada se hace necesario un cronograma de actividades flexible en tiempos y lugares.

 

De esta forma podemos definir que semanalmente se tomarán contacto con todas las familias en proceso educativo, con todos los niños, niñas y adolescentes en procesos individuales y se hará una recorrida por cada una de las zonas conveniadas. Semanalmente se trabajará en un espacio grupal de niños, niñas y adolescentes en el local del proyecto. Quincenalmente se trabajará en un espacio multifamiliar en el local.

 

El equipo de trabajo tendrá una reunión semanal y una instancia semanal de supervisión. Se participará semanalmente de los espacios de articulación en redes.

 

Los recursos  humanos asignados para el cumplimiento de la tarea son:

  • Actividades de atención directa en calle: martes a domingos, entre las 18 y las 23 hs., 4 educadores.
  • Actividades de atención directa alternativos a la calle: 4 educadores cada día.
  • Actividades con núcleos referentes, actividades de coordinación y articulación: 2 educadores cada día y un Coordinador.

 

10 . RECURSOS

A) Recursos materiales-infraestructura

 

  • Muebles

 

2 Roperos metálicos.

2 Ficheros metálicos.

Mesa,  sillas.

Heladera

Cocina

Juegos de mesa. Materiales de recreación.

Material de oficina. Computadora personal.  Grapadora. Biblioratos, Hojas.

 

  • Inmuebles

 

Local de reuniones para el equipo y archivo de registros.

Local para reuniones grupales con niños, atención a situaciones de emergencia.

 

B) RECURSOS HUMANOS

 

  • TECNICO

1 Coordinador de equipo,  24 hs. Semanales

6 operadores sociales con formación diversificada  en ciencias sociales, psicología, educación, 20 hs. Semanales c/u

1 Supervisor del equipo de trabajo, 3 hs. Semanales.

 

  • NO TECNICO

1 Administrador, 4 hs. semanales

.

11.           EVALUACION Y SISTEMA DE INFORMACION Y REGISTRO

Concebimos la evaluación como aquel proceso mediante el cual se busca obtener, elaborar e interpretar las informaciones útiles para explicar  las situaciones de interés, con el fin de proporcionar insumos que apoyen las tomas de decisiones.

 

La evaluación de este proyecto en particular se efectuará en forma mixta: externa (realizada por el INAU)  e interna (realizada por nuestra institución).

¨       La evaluación interna será participante, realizada por los responsables directos de la ejecución del proyecto dando participación a los beneficiarios del mismo.

¨       La evaluación será analítica, buscando profundizar e interpretar las informaciones recopiladas para cambiar o reforzar situaciones, metodologías y factores que inciden en los impactos.

¨       La evaluación será concurrente (supervisión y seguimiento de las acciones) y posterior a la ejecución del proyecto (grado de cumplimiento efectivo y eficiente del impacto social buscado).

El sistema de indicadores, así como los instrumentos de verificación planificados para esta evaluación están listados en el cuadro del marco lógico del proyecto.

El equipo de trabajo cuenta ya con algunos instrumentos de registro (fichas, planillas, etc). Otros se elaborarán en el transcurso del proyecto.

  • Instrumentos de registro y documentación de cada proceso:

 

  • Carpetas individualesy familiares: se registran allí todas las acciones en relación a cada proceso; la información documental de cada persona atendida, las lineas de acción para cada proceso.

 

  • Otros instrumentos de registro:

 

  • Fichas de recorridas de calle
  • Fichero de Recursos.
  • Planillas mensuales de horarios de cada educador en que se  discrimine el tiempo dedicado al acompañamiento personalizado, la persona contactada y el motivo de la acción realizada.

 

 

Desde el punto de vista formal se efectuará una evaluación anual  a todos los niveles (equipo, coordinación, beneficiarios, etc) que quedará registrado en un informe de evaluación.
 

 


[1] Información relevada de documentos internos de Vida y Educación:

“Contactos y primeros vínculos con niños, niñas y adolescentes en situación de calle y sus familias” Propuesta Técnica para licitación POA fase 1 de Infamilia. – Abril, 2004

“De la extremidad a lo próximo” documento interno del proyecto Cruz del Sur

“Volviendo a casa: del proceso en relación a la inclusión de la familia como sujeto de tarea” documento interno del proyecto Cruz del Sur, Agosto 2003

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