2- Definiciones básicas (PAC)

ANEXO – Documento de apoyo 

2- DEFINICIONES BÁSICAS DE ASPECTOS QUE COMPLEMENTAN EL MARCO CONCEPTUAL 

De la Propuesta de Vida y Educación 

La educación como proceso de filiación. 

“La educación se ocupa del tramo de la realización social del libre arbitrio. Ha de proporcionar maneras sociales de hacer con lo que cada sujeto elige. Hace referencia a la responsabilidad de trabajar para adquirir los saberes de la cultura, es decir, para encauzar sus preferencias por canales socialmente admitidos o admisibles.

… No obstante hay en juego otras responsabilidades: las del agente de la educación y las de la sociedad. En relación a estas últimas , la responsabilidad se liga al ejercicio de la justicia social: procurar  a los ciudadanos un marco de igualdad jurídica, pero también de igualdad de oportunidades, es decir, de ofertas culturales y sociales que faciliten el acceso a las ventajas y exigencias de la época.”

“El desafío de la educación en general pasa por filiar, es decir,  otorgar un nuevo  estatuto, abrir un nuevo lugar a los sujetos de la educación.

¿Cómo desplegar la actividad educadora o filiadora?

En primer término, el educador debe saber que aquello que nos filia, que nos inscribe como legítimos herederos de lo humano, es la posibilidad de acceder a la apropiación y el usufructo  del extenso patrimonio que constituye la cultura. Por  lo tanto, la educación trabaja para  dar las llaves de acceso: he aquí el proceso de filiación, de verdadera humanización que realiza la educación.” 

Violeta Núñez: “Pedagogía social”   Ed. Santillana. B A. 1999 

Las nuevas tecnologías de la información.

Si bien las tecnologías de información y comunicación (TIC) forman parte del proceso de globalización desigual que aumenta las diferencias sociales y económicas debido a una tendencia monopólica, propiciada por las normas del mercado, es necesaria la incorporación crítica de las mismas en los procesos de enseñanza.

La recolección, selección, procesamiento y transferencia de la información, en la era de la revolución de las comunicaciones, vuelve indispensable el uso de las nuevas tecnologías al momento de la toma de decisiones, tanto en los ámbitos educativos como laborales. De ahí, pues, la necesidad de contribuir a la universalidad y democratización de las mismas. 

La propuesta debe incluir el acceso de los adolescentes a una alfabetización tecnológica básica, con énfasis en el aporte de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTICs).

El PAC brindará posibilidades para que los adolescentes logren:

  • Utilizar con eficacia y responsabilidad diversos recursos e instrumentos informáticos y tecnológicos
  • Manejar conocimientos del lenguaje técnico y simbólico, que le permitan codificar y decodificar correctamente 
  • Tomar conciencia de los cambios tecnológicos del entorno, procurando dar cuenta de sus beneficios y perjuicios y adecuarlos a sus necesidades y contextos

Espacio creativo y recreativo

Es necesario facilitar y estimular la libre expresión de la creatividad e iniciativa juvenil, bajo la consigna que no debe existir la vivencia del ‘tiempo libre’ como si se tratara de un tiempo desperdiciado, sino tener la posibilidad permanente de transformarlo en un tiempo creativo, un espacio que favorezca la construcción de sus propias identidades y sus proyectos de vida, ejercitando en la práctica el acceso a la información relevante para la toma de decisiones, procurando la asunción autónoma de derechos y deberes. Así, se propondrá incluir en el programa diversas actividades artísticas, recreativas y deportivas, realización de encuentros (talleres temáticos), orientación ocupacional, salidas colectivas, etc.

 

Actividades Artísticas: Un conjunto de recursos expresivos pueden contribuir en el desarrollo de habilidades y competencias para la vida, fundamentalmente las comunicacionales. Diferentes ejercicios permitirán abordar distintos lenguajes y elementos expresivos que resultan muy útiles en instancias creativas o en situaciones que requieran resolver problemas. Muchas actividades sencillas en torno a la plástica, el diseño, el audiovisual, la música, el canto, la danza, el teatro, lo literario pueden facilitar el desarrollo del potencial expresivo de los adolescentes, y contribuir al desarrollo de diferentes competencias.

 

Recreación y deportes: La recreación y el deporte constituyen ámbitos de actividades que posibilitan múltiples aprendizajes. A titulo de ejemplo, podemos citar las prácticas de valores personales y sociales; la adquisición de habilidades y destrezas deportivas; la adquisición de saberes técnicos y científicos vinculados a otras especialidades como matemáticas, lenguaje, ciencias sociales, ciencias naturales, fisiología; preservación de la salud física y mental;  y en general, la adquisición de un conjunto de competencias básicas muy necesarias para un buen desempeño en otros ámbitos de la vida, como el laboral.

Para desarrollarlas, se requiere disponer de instalaciones apropiadas  y de horarios establecidos, así como normas, reglas, principios y valores, adecuadamente ordenados. Cada juego o actividad pone de manifiesto un conjunto de valores que se administran en el desarrollo de la propia actividad (valores personales y sociales): respeto por el otro, tolerancia activa, puntualidad, responsabilidad,  aceptación de  normas, disciplina, creatividad, persistencia, trabajo sostenido, cooperación, trabajo en equipo, solidaridad, autonomía personal, autoestima, cuidado de la salud, autoconocimiento, planificación, participación, evaluación, superación de conflictos, aceptación de compromisos, etc.

 Estas actividades permiten además potenciar el conocimiento de sí mismo, el diálogo como forma de comunicación y resolución de diferencias, adquirir y afianzar hábitos higiénicos y alimentarios adecuados, reforzar la autoestima.

La recreación y el juego son propios del ser humano, y deben ser visualizado como un recurso que posibilita aprender haciendo, experimentando vivencias que siguen otras reglas, donde el alumno tiene posibilidades de un encuentro  consigo mismo y con los otros en un clima ameno, divertido, espontáneo, con un nivel de organicidad distinto al que conoce del ámbito escolar. Allí se procuran otros fines más directos e inmediatos, que al final convergen en una visión integral del ser humano, como la expresión libre, la creatividad, la comunicación, la socialización, afectos positivos, con efectos que se prolongan en el tiempo y en el espacio. 

Es responsabilidad de los educadores que la propuesta de la recreación y el juego como elemento didáctico, no  quede en una mera forma de distraer a los adolescentes de sus dificultades y sufrimientos, sino como una instancia de recrear la vida, capaz de posibilitar abordajes críticos y reflexivos y de estimular la acción. 

En el desarrollo de un juego los participantes manifiestan un conjunto de valores individuales y sociales, se ven obligados a interactuar y a comunicarse entre sí,

y como ningún juego es neutro se deberá tener muy en cuenta si favorece la competencia o la cooperación, si integra o excluye, si promueve el egoísmo o la solidaridad, si refuerza la autoestima o la destruye.

 

Portafolio (cuaderno, libreta, carpeta, libro, bitácora): Registro de aprendizajes para la vida y para la inserción laboral.

Es un instrumento de aprendizaje que recoge, ordena y archiva testimonios de las realizaciones, logros y saberes del participante y por lo tanto se transforma en un elemento imprescindible para las instancias de  coevaluación y la autoevaluación.

En lo que refiere a la participación del/la adolescente en el PAC, reflejará la evolución de sus conocimientos, habilidades y capacidades, posibilitando presentar sus aprendizajes, los trabajos individuales y colectivos de investigación, reuniones, asambleas, visitas, evaluaciones,  que lo  identifican en su trayectoria educacional a lo largo del tiempo. Luego servirá como base para elaborar y actualizar su Currículum Vitae.

 

Permite registrar informaciones sobre las tareas  realizadas en etapa de estudios, sus trabajos testimoniales, fotos, evaluaciones, autoevaluaciones, certificaciones. Registra proyectos, cursos, pasantías. Pueden agregarse aspectos autobiográficos o el estado emocional en situaciones dadas. 

 

Es un instrumento para mirarse a si mismo con más objetividad, en su propia trayectoria. Ayuda a reflexionar, a pensar su proceso de aprendizaje, de una manera más sistemática, realista y organizada, permitiendo planificar futuras instancias de formación y de capacitación laboral. En este sentido,  aporta elementos para consolidar y desarrollar su proyecto de vida y favorece la formación permanente.

 

El portafolio se va actualizando con cada aporte nuevo, constituyendo la historia de aprendizajes y luego su propia historia laboral.  Toda la documentación está reunida en un solo archivo, lo cual facilita su consulta rápida y exhaustiva cuando se lo requiere. El sólo hecho de elaborar un portafolio, implica movilizar competencias de organización y de comunicación. Puede ser gestionado en un cuaderno o en soporte informático (word). Es transportable, se puede llevar de un lugar a otro durante toda la vida.

 

Seguimiento:

En este sentido las reuniones de Coordinación se organizarán de forma que en ellas se produzcan registros por disciplina acerca de la marcha del PAC.

 

Actitudes y valores. Todo adolescente o joven, varón o mujer, se acepta en su potencial para desarrollarse como un ser humano conciente y responsable. Ninguno, a priori, está cerrado a aprender. Esto le implica desarrollar permanentemente su capacidad de identificar y analizar valores, actitudes y comportamientos, en diferentes vivencias, contextos y situaciones, reflexionando críticamente sobre las consecuencias.  Con la guía del Equipo de Educadores, se les requerirá abordar la existencia de una ética en la sociedad y sus referentes contextuales y trascendentes, las diferencias entre valores positivos y negativos que intervienen en una situación dada, lo bueno y lo malo según cada punto de vista. Esto se promoverá a través de la participación colectiva en un ámbito de taller, con ejemplos prácticos, se abordarán listados de valores y de actitudes, y se seleccionarán aquellos que tengan una mayor significación para el grupo.

 

Manejo de sus emociones. Cada individuo debe aprender a hacerse cargo de sus estados emocionales, administrarlos concientemente y ser capaz de comunicarlos a los demás, sin agresiones, mostrando una coherencia entre lo que hace y lo que piensa, dice y siente. Una evidencia de estar logrando esta competencia es  la  participación activa en instancias de identificación, análisis y evaluación de los estados emocionales propios y de  los otros, con capacidad crítica y de escucha conciente, contribuyendo a crear ambientes apropiados y amigables, así como manifestar esfuerzos persistentes por ejercer el autocontrol en situaciones críticas y/o tensas.  Se sugiere abordar un listado de emociones positivas y negativas, practicar la identificación de emociones e introducir técnicas básicas para frenar las emociones negativas y cultivar las emociones positivas. Los adolescentes que son capaces de manejar sus emociones pueden incursionar con mayor seguridad en todos los ámbitos, sociales, formativos y laborales. Analizar como inciden en los ambientes de trabajo, en el clima laboral.

Desarrollo de la confianza en sí mismo. Una de esas capacidades que requerirá aprendizajes permanentes refiere al “confiar en sí mismo”, comenzando desde el momento del ingreso al PAC, a identificar y reconocer sus propias capacidades, potencialidades y limitaciones.  No resulta sencillo aprender a actuar con firmeza, confianza y claridad, sin precipitaciones, a asumir riesgos mesurados en cada situación cotidiana, de manera que si no se logran los resultados esperados los costos no sean muy elevados, a reflexionar antes de  actuar y luego evaluar las consecuencias. Tener confianza en sí mismo, permite la participación en una conversación o discusión, brindando opiniones, manifestando dudas, exponiendo o recibiendo críticas sin enojarse, incluso admitiendo errores sin sentir culpas o modificando la opinión inicial si en el intercambio surgen argumentos convincentes.   Este tema puede abordarse a través de definir los conceptos de verdad, confianza, opinión, capacidades, potencialidades y limitaciones en cada ser humano, analizar las instancias de interacción social, la comunicación verbal y no verbal, la negociación y técnicas de argumentación, etc.

Cuidado de su cuerpo.

Los adolescentes deben aprender a valorar, cuidar y desarrollar saludablemente su cuerpo.  Para ello es de mucha utilidad e importancia  la información pertinente sobre el funcionamiento corporal, como también sobre alimentos, ejercicios físicos y hábitos saludables. Un punto de referencia es que todo individuo debe conocer y aceptar sus ritmos biológicos, sus debilidades y fortalezas corporales, sus limitaciones físicas, procurando los equilibrios necesarios para una vida sana. Son temas de reflexión colectiva la alimentación saludable, la práctica asidua de gimnasia física, deportes  y juegos motrices, la correcta regulación y complemento de la actividad física y el descanso (sin excesos), la capacidad de identificar dolores y placeres corporales, el control de sustancias psicoactivas.

 

Sensibilidad estética. El desafío de integrarse y vivir en un mundo donde la imagen prevalece sobre la esencia no es nada fácil ni sencillo para los adolescentes, y más aún si enfrentan problemas de autoestima, de inseguridades y escasos recursos.  Complementariamente al abordaje sobre valores, actitudes y emociones, se requiere la construcción de una visión estética que les posibilite decodificar el simbolismo y los significados de las diversas propuestas estéticas que le llegan a diario. Cada adolescente puede descubrir y desarrollar una sensibilidad estética, como un componente en su proyecto de vida. Toda generación procura evidenciar sus diferencias estéticas con las anteriores, como una forma de elaborar la propia identidad, reconociendo estilos y modos que hacen a la imagen y a las formas (vestimenta, calzado, peinados, colores, música, tatuajes, adornos,  etc).

A pesar de que se imponen tendencias a la universalización estética a nivel juvenil, algunos grupos o sectores sociales se diferencian y se identifican por rasgos, simbolismos y estilos que les son específicos  y los adolescentes deben permanentemente interpretarlos y ubicarse frente a ellos. También los contextos culturales, geográficos, laborales, pueden incidir para establecer parámetros estéticos diferentes. Es necesario prepararse para enfrentar los diversos estados emocionales que le puede producir situaciones, estímulos o presiones provenientes de lo estético, aunque sea a través de simulaciones, representaciones, análisis de situaciones imaginarias o reales. Un varón que usa el pelo largo puede tener dificultades en un empleo sino logra un acuerdo razonable con su empleador (atarlo en horario de trabajo, por ejemplo). Este tema requerirá abordar el concepto de estética, el lenguaje simbólico, las modas, estereotipos, consumismo, publicidad, etc.

 

La capacidad de jugar. La vida debe ser vista y vivirla con alegría. Para ello es importante integrar  a la vida cotidiana una actitud lúdica y positiva, la acción de jugar, de disfrutar al cumplir con las tareas cotidianas. Mostrar que la risa es algo saludable, que realizar bromas mesuradas, sin agresividad, contribuye a un buen relacionamiento entre pares, que el reírse de sí mismo no tiene por que ser degradante ni que haya baja autoestima, al contrario, puede denotar que no le afecta en su confianza en sí mismo, que es capaz de superar el miedo al ridículo, que ubica con claridad el valor del juego y de la diversión saludable.  Las actividades de animación y recreativas, diversos tipos de juegos, pueden facilitar este abordaje.

Salud sexual y reproductiva. La sociedad uruguaya no tiene una propuesta legitimada de educación sexual y reproductiva, si bien hay esfuerzos esporádicos y parciales, no existen programas que respondan plenamente  a las necesidades diferenciadas de niños, adolescentes, jóvenes, padres, educadores, en este tema. En los ámbitos educativos formales las dificultades son notorias desde hace décadas, por lo cual el aprendizaje y desempeño de los roles  sexuales y reproductivos de varones y mujeres, carece de referentes institucionales claros y socialmente consensuados. En la etapa de la adolescencia ese déficit educativo se transforma en  pruebas muy difíciles de superar, más aún para los adolescentes del PAC que viven un proceso de transición, por lo cual es imprescindible abordar extensa y responsablemente el tema. Se trata de consolidar aportes para que adolescentes y jóvenes  puedan transitar el aprendizaje en lo que refiere a su salud sexual y reproductiva, desde una perspectiva integral que reafirme su capacidad para hacerlo con responsabilidad, libertad y autonomía, desde un enfoque de salud centrado en el ser humano. Por ejemplo, cuando se aborda el proyecto de vida, incluir la posibilidad de vivenciar la maternidad y la paternidad como opciones y decisiones  personales o de pareja, con adecuada información y autonomía. Ello requiere que los Talleres habiliten espacios grupales participativos (por género y mixtos) para que cada uno pueda explicitar sus dudas, realizar preguntas sobre su vida sexual, contar sus vivencias sin ser juzgados, sin sentirse cohibido o frenado por vergüenza o conflictos personales. En esta perspectiva se incluye información pertinente sobre la perspectiva de género y roles diferenciados, sobre las ETS, las formas de proteger su cuerpo y el de su pareja de ETS, métodos anticonceptivos, ritmos biológicos, maternidad y paternidad responsable.

 

Gestionar su vida. Uno de los aprendizajes prioritarios para los adolescentes del PAC refiere a desarrollar progresivamente la capacidad para proyectarse y autogestionarse en forma autónoma y  responsable. Esto implica la capacidad de proyectar a futuro, de planificar su vida en forma realista y responsable, en la cual se puede visualizar a sí mismo en el tiempo, en un mes, tres meses, un año por delante, ubicándose en los diferentes escenarios en que considera que deberá actuar (estudios, uso de su tiempo libre, consumos, trabajo, vida en pareja, vivienda, etc.) y fijando posibles metas a lograr. Es un proceso dinámico, que puede evolucionar, cambiar cada poco tiempo, pues la realidad es cambiante, y exige una permanente revisión, para adaptar o reafirmar.  Ello les requerirá buscar y seleccionar información con criterios de pertinencia, actualidad y accesibilidad, recurriendo a fuentes genuinas, elaborar hipótesis y diseñar distintos itinerarios de vida para verificar posibilidades de concreción, manejar correctamente los tiempos y los esfuerzos, tomar decisiones en forma responsable y autónoma, armonizar sus posibles estrategias con sus propios valores, asumir las consecuencias de las decisiones tomadas. Como abordaje, se elaboran listados de las ventajas y dificultades para las diferentes opciones, se utilizan técnicas y métodos de búsqueda de información. Como base se utilizan las herramientas y métodos de planificación, ejecución y evaluación. También el diseño y uso de una planilla de gestión de recursos financieros.

 
Promoción  del desarrollo personal

Entendemos desarrollo personal y colectivo como un proceso dinámico e inducido mediante una metodología, por la cual las personas y grupos toman conciencia de la realidad en que viven y actúan en forma responsable sobre ella para modificarla. Este proceso supone un objetivo de cambio actitudinal, por ejemplo la sustitución de actitudes individualistas por actitudes cooperantes y grupales, o el pasaje de la pasividad a la participación activa y el protagonismo. Pero sería ingenuo pensar que este cambio es resultado solamente de nuestra intervención como docentes o educadores, por la complejidad de la persona humana, y la complejidad de la realidad. Cualquier cambio de actitudes supone un posicionamiento individual para el cambio, que será tanto más significativo cuanto más conciente sea la persona de su opción para el mismo.

 

El acompañamiento individual en el discernimiento y la formulación de sus metas personales y en su proyecto de vida exige el establecimiento de una relación de confianza entre los integrantes del Equipo Docente y los adolescentes, pero que procurará ser suficientemente individualizada como para permitir un conocimiento de la realidad situacional del alumno  y su contexto, y así estar en condiciones de acompañar y respaldar ese proceso.

 

El PAC se inicia como un encuentro de individualidades con un objetivo común, que plantea una lectura integradora de la situación de cada alumno y de su grupo en que participa. A partir de ella se busca apoyar a cada uno en la construcción de un proyecto personal de vida, enfocado hacia un presente y un futuro con mayores posibilidades de inclusión y participación social. Este proceso es una construcción conjunta entre los integrantes del Equipo Docente y cada uno de los adolescentes,  en el marco de un grupo de pares  que permite sostener los procesos personales.

 

En la construcción de este proyecto personal existe un continuo replanteo de etapas y desafíos, estableciendo con cada uno de los adolescentes sucesivos acuerdos de progreso personal, acompañándoles y ayudándolos a superar los obstáculos que podrían impedir su éxito. Se busca respetar la personalidad de cada uno, favoreciendo su propia autonomía, ayudándolo a elegir su propio camino y tomando sus propias decisiones, sin negar por eso la condición de docentes o técnicos, en una tensión dinámica entre la explicitación de las propuestas y valores, con las decisiones individuales de cada uno de los protagonistas.

 

Este proceso debe necesariamente integrar aspectos tales como los estudios, la integración familiar, la vivienda, los conocimientos de redes sociales y comunitarias, la inserción laboral, aspectos preventivos en salud y de adicciones,  articulando y priorizando aspectos preventivos y promocionales y buscando reforzar su participación comunitaria.

 

Comunicación efectiva. En su relacionamiento con los otros debe identificar y analizar el contexto, la situación y su interlocutor, de manera de encontrar el estilo de comunicación y las actitudes que mejor se adapten al logro de sus objetivos. Requiere escuchar atentamente, captando e interpretando los significados de los mensajes (contenidos, sentimientos), permitiendo que su interlocutor haya terminado y en lo posible sin juzgar, mostrando respeto por opiniones y puntos de vista diferentes. Comunicar una idea, un pensamiento, requiere un esfuerzo conciente por ser claro y conciso, jerarquizando los puntos importantes a transmitir. Dar importancia a la comunicación no verbal, a las expresiones faciales, a la postura corporal y a los movimientos de las manos como apoyos en el proceso de comunicación.  Se puede abordar con una introducción al proceso comunicativo (Shannon), viendo también la comunicación verbal y no verbal, los MCM, juegos de roles, esqueches filmados.

 

Negociación de conflictos.  En las relaciones sociales y laborales, existirán situaciones que exigirán aceptar diferencias de intereses, emociones, ideas u opiniones. A veces, puede aparecer una situación de conflicto a administrar. Una perspectiva positiva y constructiva en la relación interpersonal establecida, requiere promover una comunicación clara y eficiente, respetuosa de las diferencias, la escucha atenta y el diálogo sincero, identificando los aspectos comunes y reconociendo y aceptando los puntos de vista e intereses diferentes. Requiere promover acuerdos y consensos, de manera que los intereses en juego de todas las partes se hayan tenido en cuenta y nadie aparezca como  “perdedor”, sino que las soluciones resulten al menos aceptables para todos (planteo del ganar-ganar).   Siempre resultará necesario buscar información actualizada, pertinente y clara sobre el tema que ha generado las diferencias y realizar análisis sobre el estado de la situación. Manejo de la incertidumbre, los conflictos, la negociación, los estados emocionales.

 

Competencias en el juego (competitividad). Es imprescindible abordar desde el comienzo de la actividad colectiva, la necesidad de contar con reglas y normas claras para todas las instancias recreativas y deportivas que se compartirán con los demás. Requiere acuerdos explicitados sobre las reglas de juego y un compromiso compartido para cumplir y hacer cumplir esas reglas. Esto implica el reconocimiento de sus virtudes y las de los demás. Aquí también se aplica la necesidad de buscar información, conocer las debilidades y fortalezas propias y de los otros, planificar y evaluar.

 

Derechos y responsabilidades.  La inserción en la sociedad y en el trabajo, la autogestión de la vida, implica el desarrollo de una capacidad de manejar concientemente sus derechos y responsabilidades. Para ello, cada adolescente requiere estar permanentemente informado de los temas  de su interés, de las redes donde puede encontrar asesoramiento y apoyos. En los ámbitos institucionales y sociales donde participa, incluido a nivel laboral, conoce y acepta  las reglas que los regulan, y si lo entiende necesario busca participar  activamente en instancias que habiliten a su modificación.  Procura obtener la información pertinente, clara y actualizada sobre leyes, normativas, etc., que refieren al tema de su interés. Interviene con fundamentos si una situación lo requiere. Asume con dignidad las consecuencias de sus acciones y expresiones. Aborda el tema de los derechos y responsabilidades en el Programa, en el trabajo, el tema de los derechos humanos.

 

Cuidado  del planeta Tierra. Todos los seres humanos deben esforzarse por vivir en armonía con el medio ambiente, con la naturaleza, con el planeta Tierra, protegiendo los ecosistemas y la biodiversidad. Todos tenemos derechos en el país donde vivimos, pero también todos somos responsables de la parte que nos toca, para contribuir a la construcción de un mundo mejor, mas justo y solidario. En este sentido, se puede contribuir en la difusión de la información sobre el cuidado del medio ambiente en lo cotidiano, y participando activamente en acciones que promuevan su preservación. Abordar conceptos de ecología,  biodiversidad, teoría de Gaia, equilibrios del medioambiente, etc.

 

El enfoque de competencias en tanto herramienta de análisis del trabajo, se refiere a la combinación de habilidades, saberes y capacidades complejas que las personas movilizan para resolver una situación real de trabajo. La referencia no es ya el puesto de trabajo ni las tareas, sino las personas desempeñándose en el contexto de la actividad laboral, que se caracteriza por su creciente complejidad y cambios. Por consiguiente, además del saber técnico (competencias profesionales), adquieren una especial relevancia otros aspectos (habilidades o competencias para la vida) tales como la iniciativa, la autonomía, las habilidades para comunicar, hacer frente a imprevistos y resolver problemas, el trabajo en equipo, la responsabilidad y el relacionamiento interpersonal, la disposición a aprender, manejar sus emociones, etc.  Se trata de dimensiones actitudinales, sociales y personales que conjugándose con la idoneidad técnica componen un todo integral que se evidencia en el contexto laboral.  Desde esta perspectiva, ya que las competencias se ponen de manifiesto en una situación real de trabajo, sólo pueden inferirse a partir del desempeño de las personas, teniendo en cuenta los resultados que en cada caso deban alcanzar.  Este enfoque posibilita que la acción educativa del PAC se centre en los aspectos que han sido definidos prioritarios en esta etapa, y explicitar concientemente su articulación con otros aspectos formativos que vendrán posteriormente (una capacitación técnica, por ejemplo). 

 

Evaluación.

Se entiende necesario plantear desde el inicio la tarea compartida de evaluar, sabiendo que los adolescentes traen una historia en la cual, sobretodo han sido “objeto” de la evaluación y no sujetos de ella.

Al plantear un enfoque de educación integral, es posible una coparticipación conciente, voluntaria, complementaria entre el Equipo Docente y los adolescentes, ya que los fines son compartidos. Además de la evaluación propia a cada asignatura, es posible incluso realizar  una evaluación colectiva, continua y progresiva entre todos los docentes, construyendo una visión global, holística del proceso de aprendizaje, pues la adquisición de capacidades y conocimientos requiere considerar múltiples factores en el tiempo y en el contexto.

 El respeto por el proceso individual de cada adolescente, las diferencias de género, de tiempos y formas de aprendizaje serán considerados específicamente. Por esto, es conveniente aplicar una metodología de evaluación con instrumentos claros, visibles, promoviendo la participación de los adolescentes desde el comienzo, presentando claramente desde el inicio las actividades, la metodología a emplear, los indicadores de desempeño a lograr en el ciclo educativo.

La evaluación es un registro sistemático de evidencias referidos al proceso de aprendizaje, las cuales permiten definir si ha alcanzado o no el nivel estipulado en cada disciplina y definir, llegado el caso, si requiere reforzar algunos aspectos.

Es aconsejable que los alumnos estén desde el inicio informados en qué, cómo y cuándo serán evaluados, incluso planificar con cada docente las instancias correspondientes, logrando así una relación de ida y vuelta, dinámica con el evaluador. La evaluación no se realiza únicamente al finalizar un ciclo de aprendizaje, puede darse al inicio, durante y al finalizar.

 

Evaluación diagnóstica inicial. Cada adolescente tiene una tendencia natural a aprender y su potencial es ilimitado, y en esto no hay limitaciones de raza, etnia, clase social, género que determine a priori sus aprendizajes. Si se le brindan las condiciones mínimas todo joven  puede investigar el mundo que lo rodea, sumergirse en la cibernética y las nuevas tecnologías, mirar dentro suyo, experimentar tanto en el plano físico con su cuerpo, como en el entorno. Con el apoyo inicial de un educador o guía, es capaz de mirar y analizar de una manera introspectiva sus propias emociones y sentimientos. Es capaz de estudiar, leer, escuchar poniendo en movimiento su mente, a pensar en forma individual, a elaborar y a expresar una opinión.

En esta perspectiva, al ingresar al PAC, cada adolescente será evaluado en sus características y tendencias que trae al llegar.  Una evaluación diagnóstica que permita conocer cuál es el grado de desarrollo y de potencialidad en:

  • Estado de salud, en una visión integral, el ser humano como una unidad dinámica.
  • Estado físico corporal, motricidad, manualidades, predisposición al deporte y a la recreación.
  • Estado emocional.
  • Inclinaciones artísticas, creatividad.
  • Capacidad de análisis abstracto racional.
  • Capacidad comunicacional.
  • Uso de recursos informáticos.
  • Disposición para trabajar en equipo.
  • Esquema de valores, ubicación ante la ética y la moral.
  • Interés en participar en actividades del PAC.

 

Esta etapa no debe ser visualizada como un simple trámite administrativo, burocrático, para encasillar y poner etiquetas inamovibles, sino para posibilitar un mayor conocimiento y un mejor desarrollo en lo que es más apto, descubrir en que aspecto necesita respaldo al iniciar un ciclo de aprendizaje en un ámbito institucionalizado, y buscar modalidades de intervención que vayan en el sentido del equilibrio en cada uno.

Esta instancia de evaluación puede ser obtenida a partir de una entrevista, por ejemplo en el tema salud.  Asimismo se puede recoger información sobre aspectos muy marcados de la historia del adolescente reconociendo la influencia de los mismos en su estructura emocional.

 

Evaluación formativa: su finalidad es monitorear el avance individual en el proceso de aprendizaje en cada disciplina. Al identificar y conversar sobre los logros y dificultades es posible que estos elementos retroalimenten el proceso individual y la evaluación pueda ser una instancia amigable. Para ello se propone la elaboración de fichas de auto y coevaluación a partir de una cierta selección  de la información por parte del Equipo Docente y de Educadores. Se requiere definir lo que se observará prioritariamente en cada caso, asegurando que las informaciones recogidas permitan verificar los avances o dificultades en el proceso de aprendizaje. En este sentido, se recomienda registrar lo que acontece a cada participante en el transcurso de las diferentes actividades, tanto a nivel individual como grupal, prestando  atención a sus actuaciones verbales o no verbales.

 

Evaluación sumativa: se realiza al finalizar el ciclo de aprendizaje (cualquiera sea su duración) para determinar si se han alcanzado los niveles de aprendizaje previstos en el programa acordado. En las disciplinas que lo permitan conviene plantear situaciones problematizadoras para resolver, procurando identificar los indicadores que dan cuenta no solo la apropiación de conocimientos sino la capacidad para utilizarlos adecuadamente.

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