100203 – Red Latinoamericana y caribeña por la defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes – REDLAMYC – Febrero 2010


www.redlamyc.info  

PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE NIÑOS Y NIÑAS DE HAITÍ: PRIORIDAD DE TODA UNA REGIÓN¡

 I. Movimiento Mundial por la Infancia – Capítulo Latinoamérica y Caribe

Sumando acciones a nivel regional a favor de la Protección de las niñas/os y adolescentes  en Haití

 II. Comité de los Derechos del Niño de las NNUU, CDN

Declaración del CDN : Medidas especiales de protección para los niños de Haití  – 18 de enero de 2010.

         III. La Conferencia de La Haya y el derecho internacional privado

El terremoto de Haití y la adopción internacional de niñas y niños

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  1. I.              Movimiento Mundial por la Infancia – Capítulo Latinoamérica y Caribe

Sumando acciones a nivel regional a favor de la Protección de las niñas/os y adolescentes  en Haití

Organizaciones enfrentan unidas protección de la infancia en Haití

  • Los miembros del Movimiento Mundial por la Infancia hacen un llamado urgente a la comunidad internacional a continuar desplegando acciones de respuesta inmediata ante la grave situación en la que se encuentra ese país.
  • También piden contemplar iniciativas de mediano y largo plazo que reconstruyan y fortalezcan la institucionalidad de la infancia, con el fin de superar las graves violaciones a los derechos de los niños y niñas haitianos. 

Inmediatamente ocurrido el terremoto en Haití el pasado 12 de enero, las organizaciones* que conforman el capítulo Latinoamericano y del Caribe del Movimiento Mundial por la Infancia (MMI-CLAC) han potenciado su trabajo en dicho país para responder a la emergencia de millones de niños, niñas y adolescentes afectados por la catástrofe, considerando que casi la mitad de la población tiene menos de 18 años de edad.

Por estos días y de manera coordinada con los organismos locales las agencias humanitarias internacionales centradas en la niñez están entregando alimentación, medicamentos y facilitando abrigo, entre muchas otras iniciativas, pero también se encuentran preocupadas de brindar a la infancia y juventud haitiana el apoyo psicosocial necesario para superar la traumática experiencia.

Las acciones de alivio al desastre por parte de estas organizaciones se apoyan en los principios de la Carta Humanitaria y del Código de Conducta de la Federación Internacional de la Cruz Roja, que afirman el compromiso de que todas las personas afectadas tienen el derecho a vivir con dignidad y con respeto hacia sus derechos humanos. Por ello están preocupados de facilitar asistencia digna de un modo que sea compatible con los derechos humanos -incluyendo los derechos de participación, no-discriminación e información-  y que se reconozca la gran vulnerabilidad de ciertos sectores de la población, específicamente de los niños y las niñas. 

Frente a esta situación el MMI-CLAC reitera el llamado urgente a la comunidad internacional a continuar con las acciones de respuesta inmediata. Para ello sus miembros acordaron poner en marcha iniciativas de abogacía que permitan reconstruir y fortalecer la institucionalidad de la infancia en Haití, con el fin de superar las graves violaciones a los derechos de los niños, niñas y adolescentes haitianos.

Más allá de la respuesta a la emergencia, el grupo ha acordado enfrentar unidos la protección y los derechos de la niñez y de la juventud en Haití en todas las acciones emprendidas. Entre las prioridades se ha fijado establecer en conjunto con el gobierno de Haití, el sistema de agencias de Naciones Unidas y las comunidades locales, un sistema que garantice el monitoreo de la situación de miles de niños y niñas separados o desacompañados. El objetivo es prevenir todo tipo de amenazas que puedan derivar en el abuso y tráfico infantil, como lo ha comenzado a denunciar la comunidad internacional y la prensa.

Es así como todas las organizaciones están trabajando en terreno para asegurar que las separaciones y adopciones no sean la respuesta inmediata ante la emergencia, sino que la solución venga desde las mismas comunidades. De acuerdo a directrices recientemente aprobadas por las Naciones Unidas, en situaciones de emergencia el objetivo principal es localizar y reunificar a los niños con sus familias en la medida de lo posible. Incluso en el peor de los desastres la mayoría de los niños y niñas cuentan con miembros de la familia que pueden cuidar de ellos. Al respecto el Comité de los Derechos de la Niñez de Naciones Unidas también ha expresado que es imperativa su identificación cuanto antes y reciban cuidado y protección para evitar traumas futuros y minimizar las violaciones a sus derechos.

Todos los miembros del MMI-CLAC coinciden en señalar que ningún esfuerzo de socorro debe promover la separación de los niños de su familia o parientes, aunque éstos sean lejanos. En particular los niños y niñas en situaciones de emergencia no deben ser trasladados a otro país como una manera de darles cuidado alternativo. Sólo es aceptable que se haga de manera temporal en casos donde su salud esté comprometida o por razones de seguridad. En este último escenario las pautas internacionales indican que para evitar el estrés, niños y niñas deben ser trasladados lo más cerca posible de su domicilio, deben ser acompañados por uno de sus padres o cuidador conocido por el niño, y se debe tener claro cuál será el plan de retorno a su ambiente familiar.

Por lo anterior se están priorizando los procesos de rastreo y reunificación documentados y coordinados, así como el trabajo con las comunidades para que incluso sean éstas las que puedan brindar cuidado alternativo a quienes han perdido a sus familiares.

Asimismo, se ha iniciado un trabajo con las autoridades y comunidades locales para implementar iniciativas que permitan identificar y resolver situaciones de abuso.

* El MMI-CLAC se creó hace siete años y lo conforman organizaciones que trabajan por la promoción y protección de los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes -en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. Durante 2010, Plan Internacional tendrá el Secretariado de esta coalición regional

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II. Comité de los Derechos del Niño de las NNUU, CDN

Declaración del CDN : Medidas especiales de protección para los niños de Haití  – 18 de enero de 2010

El Comité de las Naciones Unidas para los Derechos del Niño declaró el lunes que se encontraba profundamente preocupada por los devastadores efectos que el terremoto de la semana pasada en Haití estaba produciendo en los niños, e hizo un llamado “a todos los involucrados en los esfuerzos de apoyo para que presten especial atención al cada vez más alto grado de vulnerabilidad de los niños que han sobrevivido al desastre y que inevitablemente tendrán que enfrentar muchos riesgos adicionales después del desastre.”

“Los niños son siempre los más afectados por las catástrofes de este tipo, y casi la mitad de la población haitiana está compuesta por niños,” afirmó el Comité, expresando su más profunda solidaridad con los niños y sus familias…”

Alentada por la reacción inicial de la comunidad internacional para apoyar a Haití luego de la catástrofe, el Comité hizo un llamado “a todos los involucrados a prestar especial atención a los niños, así como a los esfuerzos de reconstrucción.”

Un número no determinado de niños han resultado heridos y necesitan con urgencia atención médica, afirmó el Comité, añadiendo que “el acceso a los servicios de agua potable y alcantarillado es vital para evitar que se extiendan las enfermedades contagiosas, que podrían resultar especialmente peligrosas para los niños. Debe tomarse en cuenta también las necesidades especiales, así como los derechos de los niños durante la distribución de alimentos, para así asegurar que la comida llegue a quienes más lo necesitan y no solamente a quienes están mejor ubicados para recibirla – que generalmente son adultos.”

El Comité, que actualmente se encuentra en sesión en Ginebra aseguró “estar alarmada por los informes de saqueo y violencia, los cuales hacen evidente la importancia de adoptar inmediatamente efectivos sistemas y medidas para proteger a los niños de toda forma de violencia y explotación, incluyendo el abuso sexual y los secuestros disfrazados de adopciones.”

Especialmente preocupantes son los miles de niños que se encuentran separados de sus familias, dijo el Comité. “Es imperativo que sean identificados a la brevedad posible y que se les ofrezca atención y protección para evitar traumas posteriores y minimizar la violación de sus derechos.”

El Comité hizo énfasis en la importancia de los esfuerzos que contribuyan a restablecer en los niños una atmósfera de normalidad y estabilidad, incluyendo el restablecimiento de la educación, tan pronto como sea posible.

El Comité de 18 miembros por los Derechos del Niño es el ente que monitorea la implementación de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, que fue ratificada por 193 estados. 

Comité de los DDNN de NNUU

           III. La Conferencia de La Haya y el derecho internacional privado

El terremoto de Haití y la adopción internacional de niñas y niños  

Los recientes eventos trágicos de Haití ponen de manifiesto la necesidad de asegurar las salvaguardas adecuadas para proteger a los niños vulnerables, que se encuentran en riesgo de ser víctimas de adopciones ilegales, sustracción, venta y tráfico de niños.

La Oficina Permanente de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado ha dirigido una nota de información (adjunta) a las autoridades designadas bajo el Convenio de 1993 sobre Adopción Internacional, a los Estados y organizaciones internacionales, sobre los principios que deberían ser observados para prevenir el riesgo de explotación de los niños desplazados a otros países tras un desastre natural. A continuación se ofrecen unos extractos de la Nota de Información:

“En una situación de catástrofe, como la generada por el terremoto, se deberá priorizar los esfuerzos por reunificar al niño con sus padres o con los miembros de su familia. Asimismo, se deberá evitar los intentos prematuros e irregulares de organizar la adopción de ese niño en el extranjero.

Si la adopción ha sido finalizada ante los Tribunales de Haití y se han cumplido todas las salvaguardas, pero aún no se han completado algunos procedimientos administrativos (e.g. relativos a la documentación de viaje), sería justificable acelerar el traslado del niño al Estado donde vivirá con sus padres adoptivos. Es indispensable que se verifique la identidad del niño antes de la partida.

Un desastre humanitario como el terremoto no debe constituirse en la razón para obviar las salvaguardas necesarias para una adopción segura.

La razón de estas medidas es evitar una situación en la cual el niño es entregado a los futuros padres adoptivos y comience el proceso de creación de lazos afectivos e integración, pero luego debe finalizar debido a que surgen obstáculos legales o irregularidades. Ello perjudicaría al niño y expondría a los padres adoptivos a una situación de angustia.

Estas consideraciones se aplican del mismo modo en situaciones de emergencia. En efecto, en una situación en la que los servicios de cuidado y protección del niño no funcionan y/o se encuentran colapsados, como en Haití, los riesgos de que la adopción sea “insegura” son aún mayores. Es por ello que en estas situaciones trágicas, el énfasis debe estar puesto en primer lugar en la protección del niño, más que en la adopción.

Debería realizarse un enfoque coordinado de todos los Estados de recepción, de las organizaciones internacionales y ONGs con el fin de brindar una solución común. También debería brindarse ayuda humanitaria y auxilio para estos niños y para todos los niños necesitados de Haití.

El Convenio de La Haya de 1993 refuerza los principios de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. El Convenio de 1993 establece un marco para asegurar que las adopciones internacionales sean realizadas en el interés superior del niño, en el respeto de sus derechos fundamentales y observando todas las salvaguardas necesarias para prevenir la sustracción, la venta o el tráfico de niños. Más de 80 Estados, incluidos casi todos los Estados de recepción de niños adoptivos son parte del Convenio de La Haya de 1993. Aunque Haití no es parte del Convenio, los Estados de recepción deberían aplicar sus normas y salvaguardas (garantías).

La Conferencia de La Haya solicita a Haití y a los Estados de recepción de niños que observen éstas salvaguardas para proteger a los niños de los daños que podrían derivarse de ésta trágica situación.  

*La Conferencia de La Haya es una organización intergubernamental con sede en los Países Bajos que trabaja en la armonización de las reglas de Derecho Internacional Privado. Cuenta con 69 Estados miembros situados en todos los continentes y una Organización que también es miembro (Unión Europea). Más de 130 Estados son Partes, de al menos uno o más Convenios de La Haya. En esencia, el objetivo de la organización es tender puentes entre los distintos sistemas jurídicos, respetando su diversidad. De este modo se refuerza la seguridad jurídica de las personas privadas – un rol esencial en un mundo globalizado, donde se necesitan reglas y directrices.

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